Se cree una inocente paloma

El gobernador Juan Alvarado estuvo, coincidentemente, ausente el fin de semana cuando ocurrió el allanamiento. Nadie sabía su paradero e inclusive muchos pensaron que se había fugado de Huánuco. Posteriormente, nos enteramos que la orden de descerraje y allanamiento era solamente para recabar documentos. Se tiene que considerar que el caso de las laptops sucedió hace dos años y es poco probable que los acusados guardaran indicios de pruebas en su contra por tanto tiempo.

Pero si hacemos memoria sobre la gestión Alvarado, desde que inició fueron sus hijos los que manejaban la institución; desde la contratación de funcionarios hasta el direccionamiento de obras. No tenían límites. Juan Alvarado, por otro lado, nunca tuvo el carácter para poner orden en su gestión. He ahí un hecho clave que se ha convertido, probablemente, en la principal razón de su gran fracaso e incapacidad como autoridad regional.

Alvarado apareció campante el lunes y, en sus declaraciones a la prensa, dejó a entender que “pecó” de confiado. Que solo firmó los documentos sin saber lo que firmaba. ¿Usted le cree? Esos documentos prueban responsabilidades para él y todo su personal de confianza por el desfalco al Estado de 23 millones de soles por la compra de cerca de 8000 laptops.

Ahora que él señala que su gente le hizo firmar documentos que él desconocía… parece que el lobo insiste en hacerse pasar de oveja. Sus funcionarios solo lo han soboneado y alcahueteado. Después de tres años de una gestión desastrosa y llena de corrupción, el señor pretende hacernos creer que es muy ingenuo y que nadie le enseñó a gobernar.

Fuentes internas nos han confirmado que Alvarado conoce todo el manejo que ha realizado y viene realizando su personal de confianza. Por supuesto que no lo va aceptar, solo va a seguir negando toda responsabilidad como buen sinvergüenza.

Usted, señor gobernador, le quitó a cientos niños sus escuelas; a los enfermos, hospitales y a los pueblos, los caminos y carreteras. Debió darse cuenta de esto en los primeros seis meses de su gestión. Ahora, faltando ese mismo tiempo para culminar, usted debería tener un poco más de sangre en la cara y desaparecer de Huánuco. Usted ya no es bien visto, ya el congresista Picón y los dirigentes de Huánuco lo han tratado de delincuente y el pueblo de Huánuco opina lo mismo.