La administración Trump busca una reestructuración significativa del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, aunque reafirma su compromiso de mantener un papel de liderazgo en estas instituciones financieras globales. Esta declaración llega en un momento crucial, marcado por crecientes tensiones comerciales y un debate sobre el futuro del multilateralismo económico.
Según la investigación publicada por The New York Times, el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, hizo estas observaciones durante un discurso al margen de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial, generando inquietud entre los líderes políticos sobre una posible retirada de Estados Unidos de ambas organizaciones.
Las palabras de Bessent se producen en un contexto de creciente incertidumbre económica global. El FMI, apenas un día antes, había reducido sus perspectivas de crecimiento mundial y para Estados Unidos, citando los aranceles punitivos impuestos por la administración Trump como una de las causas principales. Esta revisión a la baja subraya el impacto tangible de las políticas comerciales proteccionistas en la economía global.
Además de las tensiones comerciales, las políticas de la administración Trump sobre cambio climático, desarrollo internacional y equidad económica han generado fricción con otros países accionistas de estas instituciones. Esta divergencia en las prioridades políticas añade complejidad a la ya delicada situación económica global.
En su discurso, Bessent defendió las acciones comerciales de la administración Trump y exigió a China que limite las prácticas económicas que considera desestabilizadoras para el comercio internacional. Subrayó que Estados Unidos está participando activamente en conversaciones comerciales con docenas de países y se mostró optimista de que estas negociaciones contribuirán a reequilibrar la economía mundial y a hacer más justo el sistema de comercio global.
Sin embargo, la fecha para el inicio de conversaciones formales entre Estados Unidos y China sigue siendo incierta. Si bien el presidente Trump ha expresado su intención de hablar con Xi Jinping, líder chino, hasta el momento no se ha programado ningún encuentro oficial. La resolución de estas tensiones comerciales es crucial para evitar un mayor impacto negativo en el crecimiento económico global.




