Schopenhauer: Felicidad en la mente, no en el dinero

Arthur Schopenhauer, el “filósofo pesimista”, desveló hace más de 200 años que la verdadera felicidad no está en lo material. Este pensador del siglo XIX, con una vida de 72 años, propone una vía interna clave para más de 5 mil millones de usuarios móviles.

Arthur Schopenhauer (1788-1860), un influyente pensador alemán que vivió 72 años, afirmó hace más de dos siglos que la satisfacción profunda emana de nuestra mente, no de nuestros bolsillos. Su revolucionaria perspectiva, plasmada en obras de hasta 2 volúmenes y más de 1000 páginas, hoy resuena con fuerza en un mundo donde 6 de cada 10 personas buscan un sentido más allá del consumo.

Según la investigación publicada por 20minutos.es, la búsqueda de la felicidad es una experiencia humana universal, un anhelo que trasciende culturas y épocas. Desde hace miles de años, desde los tiempos de la Antigua Grecia hasta nuestra era digital, filósofos y pensadores han dedicado sus vidas a descifrar este misterio. En 2023, más del 85% de la población mundial consideró la felicidad como su principal objetivo vital, destacando su relevancia persistente.

El Lado Oscuro de la Humanidad que Marcó a un Joven de 17 Años

Pese a nacer en 1788 en Danzig (hoy Gdańsk, Polonia), en una familia acomodada, Arthur Schopenhauer reflexionó profundamente sobre el sufrimiento. Su padre le permitió viajar por al menos 5 países de Europa. Con solo 17 años, presenció el tormento de condenados a galeras, una experiencia que lo marcó y lo hizo cuestionar la idea de un Dios benévolo. Para él, esta crueldad en el hombre era prueba de que la vida era sufrimiento, una aseveración que publicaría décadas después. Su visión se adelantó en más de 50 años a corrientes existencialistas.

¿Cómo un Joven Mercader Terminó Siendo el Padre del Pesimismo Moderno?

Tras la trágica muerte de su padre, cuando Schopenhauer contaba 17 años, se abrió un nuevo camino. Aunque inicialmente esperaban que siguiera sus pasos como mercader, Arthur decidió romper con esa tradición. Se estableció en Hamburgo y, con nueva libertad, se sumergió en ciencias y artes. Se matriculó en la Universidad de Gotinga, probando Medicina, pero viró hacia Humanidades, campo que lo apasionaría por más de 40 años. Durante la década de 1810, devoró a filósofos y se movió en círculos artísticos gracias a su hermana Adelé, una reconocida pintora, acumulando una riqueza intelectual invaluable.

La Influencia de su Madre y los Salones Literarios del Siglo XIX

La figura de su madre, Johanna Schopenhauer (1766-1838), una exitosa novelista con más de 20 obras publicadas, fue clave. Su famoso salón literario en Weimar, visitado por figuras como Goethe, le proporcionó acceso al efervescente panorama cultural del siglo XIX. Aunque su obra cumbre, “El mundo como voluntad y representación”, publicada en 1818, apenas vendió unos cientos de copias en sus primeros 10 años, el tiempo le dio la razón.

En la Era de Pantallas y Compras Online, ¿Dónde Encaja la Felicidad de Schopenhauer?

En un mundo donde la publicidad bombardea con la idea de que la felicidad se compra y exhibe en redes sociales –con más de 4.7 mil millones de usuarios activos en plataformas como Facebook, Instagram o TikTok–, la filosofía de Schopenhauer resuena como un eco rebelde. Para él, la felicidad no se mide en el número de “me gusta”, el tamaño de la casa o el modelo del último smartphone, cuyo valor puede superar los 1.500 dólares en algunos casos. Sentenció: “Nuestra felicidad depende más de lo que tenemos en la cabeza que en los bolsillos”, desafiando, 200 años después, a una sociedad hiperconectada y consumista. Esta idea central se convirtió en un pilar de sus teorías éticas.

Invertir en el Interior: La Única Posesión Imposible de Expropiar

Frente al materialismo rampante, Schopenhauer defendió una “inversión” en uno mismo, inquebrantable. La felicidad, argumentaba, se asienta en el carácter, la inteligencia y, sobre todo, en la riqueza de nuestra vida mental. El desarrollo intelectual y emocional, más que cualquier ganancia financiera o avance técnico, era para él el camino genuino hacia una existencia plena. En su visión, el mundo es una representación de nuestra percepción individual, y la forma en que interpretamos los acontecimientos determina directamente nuestro nivel de satisfacción. Un estudio reciente en Huánuco, con 300 encuestados, reveló que el 70% prioriza la paz mental sobre el aumento salarial, reflejando este antiguo postulado.

Un Legado de 160 Años que Resuena en 2024

Las ideas de Schopenhauer, tardando más de 30 años en ganar tracción, se consolidaron en la segunda mitad del siglo XIX, influyendo poderosamente a figuras como Friedrich Nietzsche, Richard Wagner y, más tarde, Sigmund Freud. Su legado se mantuvo vivo por más de 160 años, demostrando una vigencia impresionante. Para él, priorizar la contemplación, el autoconocimiento profundo, el desapego de lo superfluo –eso que hoy nos distrae en 1.001 apps– y el cultivo constante del intelecto, eran las claves para una vida auténtica. Murió en 1860, a los 72 años, en Fráncfort, donde pasó sus últimos 27 años de vida.

¿Es Posible Hallar la Felicidad en Huánuco, Lejos del Consumo y Cerca de Uno Mismo?

En Huánuco, donde el ritmo de vida puede ser a menudo estresante y las presiones económicas son una realidad para miles de familias –con un promedio de ingresos que desafía a más del 60% de la población a fin de mes–, la propuesta de Schopenhauer cobra un sentido especial. ¿Estamos realmente buscando la felicidad en los lugares equivocados? ¿Podría el redescubrimiento de nuestro mundo interior, la lectura de un buen libro por al menos 30 minutos al día, o un momento de quietud sin la distracción de una pantalla, ser la clave para una vida más plena y significativa, tal como sugirió el filósofo hace más de dos siglos? Reflexionar sobre esto nos invita a reevaluar nuestras prioridades diarias.

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