El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Juan José Santiváñez, presentó su renuncia irrevocable al cargo este miércoles 1 de octubre, en medio de fuertes cuestionamientos políticos y a tan solo días de que venza el plazo legal para que las autoridades en funciones puedan dimitir si desean postular a un cargo en las elecciones generales del 2026.
La decisión de Santiváñez se conoció minutos antes de que el Congreso de la República colocara en agenda del Pleno el debate y votación de la moción de censura en su contra, programada para este viernes 3 de octubre. La iniciativa parlamentaria fue impulsada por la congresista Susel Paredes y respaldada por 35 firmas.
El principal argumento giraba en torno a una presunta conversación entre Santiváñez y el primer ministro Eduardo Arana para favorecer a un interno identificado como Miguel Marcelo Salirrosas, alias “El Diablo”, trasladándolo a otro pabellón en el penal El Milagro de Trujillo.
Un adiós con cálculo electoral
Aunque Santiváñez no ha confirmado qué agrupación política lo acogerá, fuentes cercanas al Ejecutivo señalan que presentó su carta de dimisión directamente a la presidenta Dina Boluarte durante la mañana del miércoles. De este modo, el exministro se coloca en carrera electoral antes del 12 de octubre, fecha límite que fija la ley para que funcionarios en ejercicio puedan renunciar si desean inscribirse como candidatos.
No es la primera vez que Santiváñez deja entrever sus aspiraciones políticas. En marzo de este año, tras ser censurado como ministro del Interior, lanzó un mensaje público: “Nos vemos en 2026”, dejando abierta la puerta a una candidatura.
Investigaciones
El ahora exministro enfrenta más de 12 investigaciones fiscales por presuntos delitos de tráfico de influencias, abuso de autoridad y negociación incompatible, entre otros. Pese a ello, ha mantenido actividad política y presencia pública. De hecho, en septiembre se reportaron pintas en Arequipa con su apellido y colores que coinciden con la identidad gráfica de Alianza para el Progreso (APP), partido dirigido por César Acuña, lo que ha despertado especulaciones sobre un posible vínculo con esa organización.
El abogado electoral José Manuel Villalobos ha explicado que, si Santiváñez concreta una postulación a través de una invitación partidaria, podría aspirar a una curul en la nueva Cámara de Senadores del próximo Congreso bicameral.
Contexto político complejo
La renuncia se produce en medio de la tensión entre el Ejecutivo y el Parlamento, y tras la demora de la Mesa Directiva del Congreso en incluir la censura en la agenda, pese a que su presidente, José Jerí, había asegurado que el tema sería tratado de manera “urgente”.
Mientras tanto, el Gobierno confirmó también cambios en la Policía Nacional: el general Óscar Arriola fue designado como nuevo Comandante General de la PNP, lo que marca otra movida significativa en la estructura del Ejecutivo.
El futuro político de Juan José Santiváñez queda ahora en manos de las alianzas que logre tejer en los próximos días. Con un historial marcado por polémicas y censuras, su salto al escenario electoral del 2026 promete ser uno de los más controversiales.




