Pese a las denuncias por tráfico de influencias, encubrimiento y cuestionamientos desde el Congreso, el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, se mantiene en el cargo gracias al respaldo inquebrantable de la presidenta Dina Boluarte. Según el informe de Martín Tumay Soto para Infobae, Santiváñez enfrenta serias investigaciones que han puesto en tela de juicio su gestión, especialmente en un contexto de creciente inseguridad ciudadana y tensiones políticas.
Respaldo presidencial en medio de la tormenta
Desde que asumió el cargo el 15 de junio de 2024, Santiváñez ha sido objeto de críticas y denuncias. Sin embargo, Boluarte ha reiterado su confianza en el ministro en diversas oportunidades. El 22 de octubre, durante una conferencia de prensa, afirmó: “Los ministros necesitan tiempo para mostrar resultados, y Santiváñez está trabajando arduamente en favor de la seguridad del país.”
A pesar de las denuncias y la presión política, la mandataria ha enfatizado la importancia de mantener a Santiváñez en su puesto, asegurando que su gestión es crucial para enfrentar la crisis de inseguridad en el país.
Las denuncias que persiguen a Santiváñez
Entre las principales acusaciones contra el ministro se encuentran:
- Encubrimiento a Vladimir Cerrón: La Fiscalía investiga a Santiváñez por presuntamente facilitar la fuga del líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, quien habría utilizado un vehículo presidencial para evadir a la justicia. Este caso salió a la luz en septiembre de 2024, generando fuertes cuestionamientos hacia el ministro.
- Tráfico de influencias y cohecho: Audios filtrados implican a Santiváñez en presuntas maniobras para obstaculizar investigaciones, lo que llevó a la Fiscalía a ampliar una investigación preliminar en su contra en septiembre pasado.
- Denuncia constitucional: El congresista Elías Varas presentó una denuncia que solicita su inhabilitación por diez años, acusándolo de ser responsable del aumento de la inseguridad ciudadana.
El rol del Congreso: interpelaciones sin censura
El Congreso ha intentado someter a control político a Santiváñez a través de interpelaciones y mociones. En octubre de 2024, el ministro respondió un pliego de 29 preguntas sobre su gestión, pero los intentos de censurarlo, liderados por congresistas como Sigrid Bazán, no prosperaron por falta de apoyo.
A pesar de los esfuerzos por su remoción, Santiváñez se ha mantenido en su puesto, respaldado por el Ejecutivo. Este contraste entre el apoyo presidencial y las críticas desde otros sectores ha generado un clima de incertidumbre política.
Un gobierno desgastado y un ministro intocable
La permanencia de Juan José Santiváñez refleja las tensiones internas de un gobierno que enfrenta una desaprobación récord del 94%. Mientras la Fiscalía avanza en las investigaciones y el Congreso sigue dividido, el respaldo de Boluarte al ministro genera preguntas sobre la viabilidad de su gestión en un país cada vez más inseguro y políticamente polarizado.




