La trocha carrozable que conectaría a Santa Ana con Chinchao y Pillao aún no se ha construido
El caserío de Santa Ana, ubicado en el distrito de San Pablo de Pillao, se encuentra en una situación de desventaja en comparación con otros caseríos vecinos. Según John Rodríguez Herrera, presidente de Santa Ana, la falta de servicios básicos y una trocha carrozable es el principal problema que afecta a sus aproximadamente 50 habitantes.
De acuerdo con Rodríguez Herrera, la alcaldesa del distrito ha hecho oídos sordos a sus reclamos, a pesar de que existe un acuerdo filmado en acta para la construcción de una trocha carrozable en Santa Ana. Mientras otros caseríos cuentan con servicios básicos e incluso trochas carrozables ripiadas, Santa Ana carece de escuela, puestos de apoyo y electrificación, lo que ha llevado a sus habitantes a sentirse discriminados y aislados.
Ante esta situación, los habitantes de Santa Ana decidieron tomar por juez a mayor la excavadora que pertenece al pueblo, impidiendo que sea llevada a otros caseríos. La excavadora lleva retenida en Santa Ana entre 11 y 12 días, sin haber trabajado en la construcción de la trocha carrozable.
Según Rodríguez Herrera, la excavadora estaba destinada a hacer las trochas carrozables en cada caserío, pero la alcaldesa ha preferido llevarla a otros lugares donde ya se había trabajado anteriormente. En el periodo de la alcaldesa actual, solo se han aperturado dos trochas, una que se empezó en el periodo del alcalde anterior y otra en el caserío de Toldobamba, pero Santa Ana aún no ha visto ningún avance.
La trocha carrozable que se planea para Santa Ana tendría una longitud de 9 kilómetros lineales y conectaría al caserío con el distrito vecino de Chinchao, así como con la capital de Pillao. Sin embargo, hasta el momento no se ha avanzado nada en su construcción.
Ante la retención de la excavadora, la alcaldesa ha enviado individuos de dudosa procedencia a la zona, según Rodríguez Herrera. El 30 de abril a la 1 de la madrugada, un grupo de 20 individuos disfrazados de negro y azul marino, algunos encapuchados, llegaron al lugar donde se encuentra la excavadora, causando temor entre los habitantes de Santa Ana.
Dato:
Rodríguez Herrera afirma que la excavadora pertenece a los comuneros y que fue adquirida con el dinero donado por la empresa Transmantaro por la instalación de torres de alta tensión en la zona. La administración de la excavadora se encuentra a cargo de la municipalidad, pero los habitantes de Santa Ana están dispuestos a llegar a un acuerdo para su uso.




