San Marcos: Estudiantes toman universidad contra presunta privatización y anuncian paro indefinido

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) vive horas tensas. Desde la madrugada del miércoles 10 de septiembre, grupos de estudiantes tomaron las instalaciones de la ciudad universitaria como medida de protesta contra lo que consideran un intento de privatización de la educación pública.


La acción, liderada por la Federación Universitaria de San Marcos (FUSM) y consejeros universitarios de diversas facultades, busca presionar a las autoridades para frenar los cobros establecidos en el nuevo Reglamento de Admisión 2026-I.


La protesta estalló luego de que fracasara la Mesa de Diálogo Institucional del pasado 26 de agosto. Los estudiantes señalan que, aunque la rectora Jerí Ramón recibió sus solicitudes, ninguna fue atendida de manera concreta.


La indignación creció cuando en el reglamento se establecieron restricciones como el pago de 1.000 soles de matrícula y 300 soles de mensualidad para quienes deseen estudiar una segunda carrera, además de impedir que un postulante intente ingresar a otra especialidad tras no lograr vacante en su primera opción.


Acusaciones de violencia y represión
Durante la toma, se registraron enfrentamientos entre el personal de seguridad de la universidad y los estudiantes movilizados. Imágenes difundidas muestran cómo efectivos de resguardo habrían arrojado botellas a los manifestantes, hecho que ha sido duramente criticado por los gremios estudiantiles.


Suspensión del examen de admisión
En medio del conflicto, la UNMSM anunció la suspensión del examen de admisión 2026-I, que debía realizarse los días 13, 14, 20 y 21 de septiembre. La medida, según el comunicado oficial, responde a la imposibilidad de garantizar la seguridad de los postulantes y al bloqueo de varias áreas de la ciudad universitaria. Miles de jóvenes y sus familias quedaron a la expectativa de una reprogramación.


La Federación Universitaria ha convocado a un paro indefinido. Diana Díaz, secretaria de prensa de la FUSM, declaró que las movilizaciones continuarán “hasta que la rectora se siente a dialogar con los verdaderos representantes estudiantiles” y rechazó que en anteriores reuniones se haya convocado a estudiantes que no representan a los gremios más críticos.


Los jóvenes también denunciaron un discurso estigmatizador de las autoridades, quienes han calificado a algunos manifestantes como “estudiantes eternos”. Según los gremios, este argumento busca desacreditar la protesta sin atender la raíz del problema: el riesgo de que la universidad pública se convierta en un espacio cada vez más restringido y costoso.


El conflicto no surge de la nada. En marzo de 2025, la rectora Jerí Ramón ya había generado polémica al proponer que los alumnos provenientes de colegios privados pagaran mensualidades en San Marcos, bajo el argumento de que la gratuidad debía reservarse para quienes realmente lo necesitaran. La propuesta fue rechazada de plano por la FUSM, que la consideró una amenaza directa al principio de educación pública y gratuita.