El gobernador regional Antonio Pulgar encabezó una jornada de limpieza en los sectores 4 y 5 de San Luis, en Amarilis, tras el huaico provocado por las intensas lluvias recientes. El desastre dejó decenas de viviendas dañadas y calles bloqueadas por lodo y escombros, evidenciando la falta de infraestructura adecuada para enfrentar emergencias de este tipo.
Desde la madrugada del sábado, trabajadores, funcionarios y personal de diversas direcciones regionales se movilizaron para remover desechos con herramientas manuales, mientras camiones cisterna despejaban las vías principales, entre ellas los jirones José María Arguedas y Enrique López Albújar. Aunque las labores permitieron restablecer parcialmente la transitabilidad, estas intervenciones evidencian que las respuestas reactivas no sustituyen una planificación adecuada.
Pulgar agradeció a los trabajadores que participaron en las labores de limpieza y anunció que este lunes 18 de noviembre se realizará una desinfección en las zonas afectadas. Según indicó, el objetivo es prevenir problemas de salud pública, como la proliferación de zancudos. Sin embargo, más allá de estas acciones inmediatas, persiste la incertidumbre sobre la capacidad del gobierno regional para implementar medidas preventivas de largo plazo.
Vecinos del área, por su parte, destacaron la rápida respuesta en esta ocasión, pero no ocultaron su preocupación ante futuros eventos similares. “Esto ayuda por ahora, pero seguimos expuestos”, señaló un residente. Mientras tanto, Pulgar aseguró que trabajará en conjunto con las autoridades locales y la comunidad para mitigar los riesgos de futuros desastres, aunque sin detallar cuáles serán las medidas específicas.




