¡SALVEMOS EL MAR DE GRAÚ!

ÚNETE A LA CAMPAÑA DE RECOLECCIÓN DE CABELLO  PARA LA LIMPIEZA DEL PETRÓLEO

   Por : Eliseo Talancha Crespo

Como una alternativa para combatir el desastre ambiental ocasionado por el derrame de 6 mil barriles de petróleo en el mar de Ventanilla, la sociedad civil del Perú viene uniendo esfuerzos para recolectar cabello humano que es un producto económico y renovable para la limpieza del petróleo. Según diversos estudios, el pelo humano posee un “biosorbente altamente hidrofóbico” que atrapa todo tipo de contaminantes. Se estima que un kilo de cabello absorbe hasta ocho kilos de hidrocarburos.

En la provincia huanuqueña de Leoncio Prado, la Municipalidad Distrital de Mariano Dámaso Beraún que dirige el alcalde Ricardo Ordoñez Principe, ha emprendido una gran campaña de corte de cabello gratis para que los vecinos donen sus pelos. La autoridad edil mencionó que lo recolectado será enviado a Lima para mitigar el irreparable daño ecológico que viene produciendo el derrame de petróleo en los balnearios de Ventanilla, Ancón, Chancay y Santa Rosa.

Sin lugar a dudas, el pelo humano es muy efectivo e ideal para la limpieza del petróleo. Los estudios demuestran que el cabello de por sí no absorbe agua, pero sí aceites como el petróleo que se puede adherir. Al cabello no le gusta el agua, pero sí el aceite. Y a diferencia de los materiales sintéticos y dispersantes químicos que tradicionalmente se emplean en casos de derrame de hidrocarburos , el pelo humano tiene la ventaja de ser  biodegradable.

La estrategia consiste en  formar  barreras de protección flotantes a base de cabello humano , inclusive con cabellos de animales , caña de azúcar, paja, medias y otros componentes que ayuden a la limpieza del petróleo. La técnica ya ha sido utilizada en varios derrames en diferentes partes del mundo, como ocurrió en la Isla de Mauricio en el océano Índico.

En una carrera contra el tiempo y mientras el Estado deslinda responsabilidades legales de este lamentable ecocidio que no tiene antecedentes en nuestra historia ambiental, en distintas partes del país se vienen emprendiendo campañas de recolección de cabello humano para contener los graves daños  ecológicos, económicos y turísticos del derrame de petróleo. La contaminación del mar de Ventanilla viene afectando especialmente a la flora y fauna marina de  la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras y la Zona Reservada de Ancón. 

Reconocemos el grado de conciencia ciudadana que se viene alcanzando en el país para encarar este desastre ambiental que no puede quedar impune. Gracias al ingenio y la solidaridad de todos, es posible dar respuesta a esta tragedia ambiental que una vez más pone a prueba la unidad de los peruanos. Exigimos que las autoridades establezcan las responsabilidades penales, civiles y administrativas que le asiste a la empresa multinacional Repsol. Entre tanto, un sentimiento recorre la patria: ¡Salvemos el mar de Graú!