A medida que nos acercamos al cierre del año 2023, nos enfrentamos a una realidad alarmante en nuestra región de Huánuco: la ejecución del presupuesto anual apenas ha alcanzado el 50%. Esta situación, que refleja una mezcla de ineficiencia y posible corrupción, no solo es inaceptable sino que además amenaza con desaprovechar recursos vitales para el desarrollo de nuestra región.
La falta de avance en proyectos cruciales como la vía Huánuco-La Unión y la carretera Ambo-Yanahuanca-Oyón es un claro indicativo de la falta de compromiso y eficiencia por parte de ciertos sectores del gobierno regional y las empresas contratistas. El incumplimiento de los plazos de ejecución y la desaparición de empresas tras recibir pagos anticipados son síntomas de una enfermedad sistémica que asola nuestra administración pública: la corrupción.
No podemos seguir permitiendo que estos ciclos de ineficiencia y corrupción continúen. Es imperativo que el procurador regional, así como los asesores legales, actúen de manera decisiva para hacer cumplir los contratos y garantizar la finalización de las obras. El poder judicial y el ministerio público deben intervenir para proteger los intereses de Huánuco y sus ciudadanos.
Sadith Vela trae a casa su homenaje poético a la vida con «Danza Divina»
Ante esta situación, instamos al gobernador y a su equipo a redoblar esfuerzos y asegurar que el presupuesto restante se invierta de manera efectiva y transparente en los proyectos pendientes. No podemos permitir que la crisis económica, social y política que enfrentamos se agrave por la inacción o la corrupción de unos pocos.
Es hora de que los funcionarios públicos recuerden su deber hacia la comunidad y actúen con la responsabilidad y diligencia que sus cargos exigen. El futuro de Huánuco y sus ciudadanos depende de la buena gestión de estos recursos.
El próximo período electoral también es un momento clave para reflexionar sobre el rendimiento de nuestras autoridades actuales. La población debe estar informada y consciente de que su voto es crucial para el destino de la región.
En conclusión, la situación actual requiere una acción inmediata y contundente. Debemos combatir la corrupción y garantizar que los recursos destinados a mejorar nuestra región se utilicen de manera efectiva y transparente. Huánuco merece un futuro mejor, y este depende de la integridad y eficiencia de nuestros líderes y administradores públicos.




