Un deslizamiento de gran magnitud ocurrido en el barrio 30 de Julio, provincia de Ambo, sepultó decenas de viviendas y dejó sin hogar a más de 350 personas, luego de la caída masiva de tierra y rocas desde un cerro cercano. Ante la emergencia, la Dirección Regional de Salud (Diresa) Huánuco desplegó de inmediato un equipo de respuesta rápida para atender a los damnificados.
La Dirección Ejecutiva de Epidemiología de Diresa informó que ha activado un sistema de vigilancia epidemiológica con el fin de prevenir brotes de enfermedades respiratorias, diarreicas y otros males asociados al consumo de alimentos contaminados. Esta medida responde al daño en las tuberías y la interrupción del acceso al agua potable en la zona.
Adela Celis Trujillo, directora ejecutiva de Epidemiología, señaló que las acciones buscan “prevenir brotes de enfermedades y proteger la salud de la población afectada”.
Instalan sala situacional y atienden casos prioritarios
Entre las primeras intervenciones figura la atención médica a personas con enfermedades respiratorias y a gestantes. Asimismo, se ha instalado una sala situacional post desastre, donde se registra y actualiza la información sobre daños y necesidades sanitarias para guiar las decisiones técnicas.




