El gobernador Antonio Pulgar manifestó que el mecanismo de Obras por Impuestos (OXI), que actualmente maneja un monto superior a los S/ 1.280 millones, “no resulta suficiente para atender todas las demandas acumuladas”. Según indicó, esta situación obliga a depender de la decisión de las empresas privadas para concretar obras de envergadura.
De acuerdo con sus declaraciones, la región recibe múltiples solicitudes de instituciones educativas, municipalidades y comunidades, pero la capacidad de respuesta se ve reducida por la magnitud de los compromisos pendientes.
Pulgar remarcó que Huánuco “requiere distinguir entre los proyectos que pueden financiarse por gestión directa y aquellos que necesariamente deben canalizarse mediante la inversión empresarial”.
Gobernador: “No podemos cubrir todo con OXI”
Durante un encuentro con medios locales, el gobernador sostuvo que el mecanismo de Obras por Impuestos presenta un alcance limitado frente a la dimensión de las necesidades regionales. “Huánuco tiene 11 provincias y 84 distritos, y el monto de S/ 1.280 millones no alcanza para cubrir todas esas demandas”, declaró.
Pulgar detalló que el esquema de OXI requiere la participación de compañías privadas, las cuales deciden en qué proyectos invertir. Según sus palabras, “son los privados los que determinan finalmente en qué se ejecuta, nosotros solo planteamos la necesidad”.
Bajo ese panorama, el funcionario señaló que el Gobierno Regional debe combinar diversas estrategias: gestión directa con presupuesto público, coordinación con ministerios y el uso del modelo OXI en función de la disponibilidad de las empresas.
El gobernador afirmó que su administración viene evaluando proyectos educativos, deportivos y de infraestructura básica, pero insistió en que no todos podrán concretarse con los fondos actuales. La información sobre qué iniciativas serán priorizadas aún no ha sido detallada oficialmente.
Según lo expresado por la autoridad regional, la aplicación del mecanismo de Obras por Impuestos depende de la disposición de empresas interesadas en invertir en determinados sectores. Pulgar indicó que el rol del Gobierno Regional se limita a identificar las prioridades y someterlas a consideración de las compañías. “Nosotros damos la necesidad, pero son ellos quienes finalmente deciden atender el caso”, puntualizó.
Este modelo, añadió, genera retrasos en la ejecución de obras cuando no existe interés privado o cuando los montos requeridos superan la capacidad de inversión de las firmas. Como ejemplo, el gobernador citó proyectos en zonas rurales donde la falta de rentabilidad reduce el atractivo para los inversionistas, obligando al Estado a buscar financiamiento por otras vías.




