Poco hemos tenido que esperar para tener a los primeros equipos clasificados a los octavos. Uruguay, tras su segunda victoria consecutiva, ahora ante Arabia Saudí, selló su billete a la siguiente ronda, eliminó a los saudí y, de paso, garantizó también la presencia de los anfitriones en la siguiente fase.
También se ha las primera lágrimas. A pesar de su esfuerzo ante la campeona de Europa, la falta de puntería condenó a Marruecos, que tras tropezar otra vez, fue la primera eliminada del torneo. El verdugo fue Cristiano Ronaldo, con su cuarto gol en Rusia.
Fue además un día de centenarios. Tanto Luis Suárez como Gerard Piqué alcanzaron los 100 partidos con sus respectivas selecciones. Pero mientras el charrúa lo celebraba con un gol, que lo convierte en el primer uruguayo en convertir en tres Mundiales diferentes, al español le tocó sufrir en un partido muy complicado.
La selección iraní dispuso un férreo planteamiento defensivo que anuló el ataque español. No solo eso, fueron peligrosísimos en los contragolpes y comprometieron el arco de De Gea en varias ocasiones. Finalmente, Diego Costa forzó el error en el área iraní para inclinar la balanza, y volcar la clasificación del Grupo B.




