Rusia ha entregado un nuevo lote de cazabombarderos Su-34 a las Fuerzas Aeroespaciales, continuando su producción a pesar de las sanciones internacionales. La Corporación Aeronáutica Unida (UAC) anunció la incorporación de estos aviones, aunque no especificó la cantidad exacta. Estos Su-34 están equipados con tecnología avanzada y una amplia gama de armamento, diseñados para misiones de ataque terrestre y superioridad aérea.
El Su-34 ha demostrado ser fundamental en la defensa rusa, especialmente en el contexto de la guerra en Ucrania, donde se utilizan para ataques tácticos. Sin embargo, su diseño especializado y alto coste limitan su atractivo en el mercado internacional. A diferencia de aviones más multifuncionales como el Su-30 o Su-35, el Su-34 es menos competitivo debido a su menor maniobrabilidad y los desafíos logísticos que implica su mantenimiento.
Pese a las sanciones, la industria militar rusa ha mantenido su producción gracias a su autosuficiencia y reservas de materiales clave. No obstante, analistas advierten que las sanciones podrían afectar a largo plazo en áreas tecnológicas como la aviónica y la microelectrónica, cruciales para seguir desarrollando sistemas más avanzados.




