Karina Yavar Sánchez: Huanuqueña que lidera la innovación educativa desde EE.UU.
En un emocionante giro para la educación en Huánuco, el Rotary Club Huánuco y su contraparte de Carterville, Illinois, han unido fuerzas para llevar la robótica a las aulas de zonas alejadas. Karina Yavar Sánchez, presidenta del Rotary Club de Carterville y de origen peruano, participó en esta iniciativa que busca sembrar la semilla de la ingeniería y la innovación en los jóvenes huanuqueños. El proyecto, que ya ha beneficiado a estudiantes de quinto y sexto grado de primaria, así como de secundaria, permite a los alumnos construir sus propios robots durante un programa intensivo de cuatro semanas. Con el apoyo de profesionales de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán, esta colaboración internacional está transformando la manera en que los niños de Huánuco se acercan a la tecnología y visualizan su futuro.

La génesis de este proyecto innovador se remonta a un encuentro fortuito en la plaza de Huánuco, donde Yavar Sánchez, cuyo apellido de casada norteamericano es Neill, conoció a miembros del Rotary Club Huánuco. “Me encantó la idea porque uno de los planes de acción de Rotary es educación y tratar de disminuir los niños analfabetos”, explicó la presidenta, destacando cómo este proyecto se alinea perfectamente con los objetivos globales de la organización.
Programa de robótica
El programa de robótica se estructuró meticulosamente para maximizar el aprendizaje y el entusiasmo de los participantes y estuvo a cargo del expresidente del Rotary, Roberto Fu. Durante la primera semana, los estudiantes recibieron una formación básica sobre robótica, sentando las bases teóricas necesarias. La segunda semana se dedicó a la planificación y selección de piezas, permitiendo a los jóvenes familiarizarse con los componentes que utilizarían. La tercera semana marcó el inicio de la fase práctica, donde los alumnos comenzaron a armar sus proyectos.
“Para mí fue un proyecto excelente que los niños estaban así despiertos a crear, a pensar, a hacer con sus propias manos”, comentó Yavar Sánchez, visiblemente emocionada por los resultados. Sorprendentemente, los estudiantes más jóvenes demostraron una rapidez y entusiasmo que superó las expectativas iniciales, desafiando la noción de que los alumnos de secundaria llevarían la delantera.
Futuro en nuestras manos
La presidenta del Rotary Club de Carterville hizo hincapié en la importancia de este tipo de iniciativas para el futuro de Huánuco y Perú. “Si nosotros no tomamos las acciones por nuestras propias manos y damos una iniciativa, damos un primer paso, nunca vamos a hacer nada”, afirmó, instando a la comunidad a buscar formas alternativas de mejorar la educación más allá de depender exclusivamente del gobierno.
El éxito de este proyecto ha catalizado planes para futuras colaboraciones. Yavar Sánchez anunció que están trabajando en nuevos proyectos con el recién electo presidente del Rotary Club de Huánuco, Abraham Rivera Casas, aunque los detalles específicos aún no se han revelado. Además, destacó la importancia del programa de intercambio estudiantil de Rotary, que ofrece becas completas para que jóvenes huanuqueños puedan estudiar en el extranjero.

La iniciativa de robótica no solo busca enseñar habilidades técnicas, sino también inspirar a los jóvenes a pensar en grande y perseguir sus sueños. Yavar Sánchez enfatizó la importancia del bilingüismo y la educación de calidad como herramientas para abrir puertas en el futuro. “Todos los niños de aquí yo les motivaría a que presten más atención a sus clases de inglés en el colegio, que aprendan mucho más”, aconsejó, subrayando cómo el dominio de idiomas puede expandir las oportunidades de los jóvenes.
Dato:
Karina Yavar Sánchez, quien nació y creció en Acomayo, Huánuco, reveló una realidad preocupante que persiste en su antigua escuela primaria. “Yo fui al colegio primaria ya en los 90 y no había agua apta para el consumo humano en ese colegio”, compartió, añadiendo que, según su sobrino que actualmente asiste a la misma institución, la situación no ha mejorado significativamente. Este hecho subraya la urgente necesidad de iniciativas como las impulsadas por Rotary para mejorar no solo la educación tecnológica, sino también las condiciones básicas de infraestructura en las escuelas de la región.




