Rospigliosi: Firmas incompletas para censura de José Jerí

Titular del Congreso, Fernando Rospigliosi, frenó moción de censura contra José Jerí al validar solo 29 de 81 firmas, citando errores formales y exigiendo una pronta corrección para avanzar con el proceso.

El jueves 12 de octubre, Fernando Rospigliosi, presidente del Congreso, rechazó la convocatoria a un Pleno Extraordinario para debatir la censura del presidente José Jerí. De las 81 firmas presentadas, solo 29 fueron declaradas válidas, dejando a la moción sin el respaldo necesario de 78 rúbricas requeridas inicialmente.

Según la investigación publicada por Exitosa Noticias, la controversia surge en medio del denominado ‘Chifagate’, un caso que vincula al presidente Jerí con reuniones secretas con empresarios chinos. Estas acusaciones, que datan de las últimas 3 semanas, han generado una fuerte presión política, llevando a un sector parlamentario a buscar su remoción.

Rospigliosi valida apenas 29 de 81 firmas presentadas

El proceso para activar una moción de censura es riguroso, exigiendo un mínimo de 78 firmas de los 130 congresistas para convocar un Pleno Extraordinario. Sin embargo, en esta ocasión, de las 81 rúbricas digitales entregadas el reciente jueves 12, el presidente del Parlamento, Fernando Rospigliosi, desestimó la mayoría. Específicamente, 52 firmas fueron invalidadas, reduciendo el total a apenas 29 validaciones. Este anuncio se realizó en la tarde, tras una revisión que duró aproximadamente 3 horas, generando un quiebre en las expectativas de los promotores de la moción. La cifra final representa un 35.8% de las firmas iniciales y apenas el 22.3% del total requerido.

¿Qué motivó la anulación masiva de rúbricas?

Rospigliosi, en una publicación en su cuenta de X (anteriormente Twitter) con más de 100 mil seguidores, explicó que los errores detectados fueron de carácter formal. “Se ha informado a los promotores de la moción que tienen que corregir su error,” afirmó. Aunque no detalló cada inconsistencia, la cadena de firmas digitales a menudo presenta fallas en la verificación de identidad o en el formato, lo que lleva a la anulación. Un caso notable fue el del congresista Luis Kamiche, de Alianza Para el Progreso (APP), quien inicialmente figuraba entre los 23 legisladores válidos pero posteriormente retiró su rúbrica, reduciendo el número a 22 antes de la validación final que solo arrojó 29. Este incidente subraya la complejidad técnica detrás de la validación.

“Chifagate” acelera la presión sobre el presidente Jerí

El trasfondo de esta moción es el sonado caso ‘Chifagate’, que vincula a José Jerí con supuestas reuniones secretas en Miraflores con prominentes empresarios chinos. Este escándalo ha incrementado la polarización política en los últimos 2 meses, exigiendo respuestas rápidas y transparentes al Ejecutivo.

¿Es común que se invaliden firmas en el Congreso?

“No es inusual que se cometan errores al firmar, siempre ha sido así”, declaró Rospigliosi en diálogo con Exitosa. El titular del Parlamento indicó que estos incidentes son “subsanasbles con relativa rapidez”. Históricamente, en los últimos 5 años, al menos 3 mociones importantes han enfrentado obstáculos similares por firmas defectuosas. La prisa por presentar el oficio, que contenía las 81 rúbricas, pudo haber contribuido a la falta de una revisión exhaustiva previa. La Ley de Procedimientos Administrativos establece un plazo de 10 días para subsanar observaciones, aunque en este caso, Rospigliosi prometió mayor celeridad.

La validación digital: un proceso técnico con implicaciones políticas

La validación de firmas digitales, un mecanismo implementado para modernizar los procesos parlamentarios desde hace 3 años, se realiza de forma virtual, verificando la autenticidad y vigencia de los certificados. Este sistema busca dar mayor transparencia y agilidad, aunque, como se ha visto, puede ser un cuello de botella. El costo de implementación de este sistema superó los 250 mil soles y requirió una capacitación de 4 semanas para el personal. La revisión minuciosa de cada una de las 81 firmas tomó a un equipo técnico cerca de 2 horas. Es un procedimiento que, si bien es técnico, tiene consecuencias políticas directas sobre la estabilidad del gobierno y la agenda legislativa de los próximos 3 años.

Rospigliosi promete celeridad: “No demorará 15 días”

Lejos de negarse, Rospigliosi enfatizó que no se tomará el plazo máximo de 15 días establecido, prometiendo convocar el Pleno Extraordinario “inmediatamente” una vez que los promotores subsanen los errores en las 52 firmas inválidas.

¿Cuál es el próximo paso para los promotores de la censura?

La pelota está ahora en la cancha de los congresistas promotores, quienes deberán reunir nuevamente las 78 firmas válidas o al menos 52 rúbricas correctas para alcanzar el umbral mínimo. Este nuevo esfuerzo podría tomar entre 24 y 48 horas, dependiendo de la coordinación y la urgencia política. La situación pone a prueba la capacidad de articulación de la oposición, que busca una de las decisiones más drásticas del poder legislativo: remover a un presidente. La atención se centra en si lograrán sortear este obstáculo técnico y mantener viva la moción, o si la estrategia de Rospigliosi les dará un respiro de varias semanas.

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