Escrito por: Antonella Di Cione Marcellini Espinoza
Las finanzas son un instrumento importante para toda persona e institución, pero en nuestro país ¿Dónde ocurren gran parte de las acciones vinculadas a estas? Buena parte ocurren en nuestras casas, pero en mayor volumen en el llamado Sistema Financiero. En el anterior artículo de finanzas se comentó que debemos ser partícipes de la inclusión financiera o de las iniciativas en educación financiera, pero ¿Cómo es posible aprovechar esas iniciativas cuando ni siquiera figuramos en el principal sistema donde esto ocurre? Por eso, hoy nos centraremos en el Sistema Financiero Peruano.
Sistema Financiero Peruano
Este sistema puede ser entendido como el conjunto de instituciones encargadas de la circulación del flujo monetario y cuyo rol determinante es canalizar el dinero de los ahorristas hacia quienes desean hacer inversiones productivas.
Para que esto sea posible, el sistema financiero peruano incluye a diferentes tipos de instituciones que captan depósitos: bancos, empresas financieras, Edpymes, cajas municipales de ahorro y crédito, cajas rurales y el Banco de la Nación. Cabe resaltar que existe una legislación y supervisión de cómo se da dicho “traslado o flujo de recursos” por la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS). En general, el sistema financiero trabaja sobre la base de ahorros, depósitos e inversión.
La Superintendencia de Banca Seguros y AFP (SBS)
Esta institución, según su portal, se encarga de la regulación y supervisión de los sistemas financieros, de seguros y del sistema privado de pensiones, así como, de prevenir y detectar el lavado de activos y financiamiento del terrorismo. Su autonomía está reconocida por la Constitución Política del Perú y opera bajo la Ley General de la Superintendencia de Banca Seguros y AFP (Ley 26702).
Ventajas del Sistema Financiero
Para la persona, el grupo RPP menciona tres principales ventajas de ahorrar de manera formal: la seguridad, la generación de intereses y la creación de un historial financiero. La institución financiera tiene la obligación de salvaguardar los ahorros que se depositan. Además, el usuario del sistema financiero puede utilizar los medios alternativos de pago que los bancos ofrecen en vez de desplazarse con dinero en efectivo, disminuyendo el riesgo de robo. Cuando se guarda el dinero <<bajo el colchón>>, este no genera intereses. De igual manera, cuando la persona requiere recursos de financiación puede acudir, por así decir, a algún banco, y tras una evaluación, acceder a ciertos productos financieros y es aquí donde un historial financiero favorable es muy provechoso.
Para el país, se puede ahorrar mucho tiempo y costos ya que, por poner un ejemplo, hacer una transferencia en banca móvil es más eficiente que hacer una larga cola para retirar fondos, y luego hacer otra cola más, para poder depositarlo. Se puede acelerar el ritmo de la actividad económica, el cual se basa en el intercambio de recursos, incluyendo los monetarios.
También puede hacer más eficiente la ayuda del gobierno. Cuando el Estado estuvo entregando los bonos por la situación de emergencia se resaltó mucho el problema de que muchos ciudadanos no tenían una cuenta de ahorro o que no sabían cómo usarla, también que muchos estaban en zonas alejadas y debían desplazarse a cobrarlos, aumentando así el riesgo de contagio.
Una doble responsabilidad
No todo lo debe hacer el sistema financiero. Así como las instituciones tienen la obligación de generar mejores productos, hacer sus procesos más eficientes y servicios con estándares de seguridad, calidad y oportunidad en la prestación de los mismos; usted debe educarse financieramente, proteger sus recursos poniendo en práctica las recomendaciones de uso que el banco le suministra, y también tomar decisiones analizando verdaderamente las consecuencias. Todo empieza con una buena disposición de tomar las mejores decisiones sabiendo el por qué y para qué.




