Ring, la gigante de seguridad doméstica, canceló su polémica alianza con Flock Safety tras una intensa ola de críticas. Más de 100,000 usuarios cuestionaron la privacidad de sus datos, llevando a la empresa a un giro inesperado.
La empresa Ring, propiedad de Amazon y líder en videovigilancia doméstica, ha anunciado el fin de su integración con Flock Safety, una compañía de tecnología de vigilancia utilizada por agencias policiales. Esta decisión llega tras semanas de presión pública y el temor de millones de usuarios a la compartición de sus videos desde octubre de 2025.
Según la investigación publicada por The Verge, la cancelación de esta alianza subraya una creciente preocupación global por la privacidad de datos en el hogar inteligente. En un mundo donde más de 300 millones de cámaras de seguridad se estima que existen, el equilibrio entre seguridad y vigilancia masiva se vuelve cada vez más frágil, generando debates intensos en la sociedad.
El ‘Adiós’ a Flock Safety Impacta a 100 Millones de Dispositivos
La reacción del público fue inmediata y feroz. Desde su anuncio en octubre de 2025, la asociación de Ring con Flock Safety generó una ola de indignación que alcanzó a millones de usuarios en redes sociales. Se registraron más de 100.000 comentarios negativos en foros y grupos, con muchos propietarios de cámaras Ring siendo animados a ‘romper sus dispositivos’ o ‘desecharlos’ por temor a que sus imágenes privadas terminaran en manos de terceros. La campaña de presión escaló en apenas 3 semanas, con grupos de defensa de la privacidad movilizando a más de 20,000 activistas, quienes señalaban que la confianza de los consumidores, valorada en miles de millones de dólares para empresas como Ring, estaba en riesgo. Esta presión culminó con la decisión de Ring, anunciada con solo 14 días de antelación, de desvincularse completamente de Flock Safety.
¿Por qué esta alianza generó tal nivel de rechazo?
El nudo del problema radicaba en la reputación de Flock Safety, una empresa cuyo historial incluye la colaboración con agencias de la ley, como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Se reportó que Flock había permitido el acceso a su red de cámaras de vigilancia a ICE y otras agencias federales, lo que desató rumores de que Ring, propiedad del gigante Amazon, proporcionaría un ‘enlace directo’ a ICE. Aunque Ring aclaró que la integración nunca se lanzó, y por lo tanto, ‘ningún video de clientes de Ring fue enviado a Flock Safety’, el daño a la percepción pública ya estaba hecho. La mera posibilidad de que 1 video de un hogar o negocio pudiera ser compartido sin previo aviso con autoridades federales, a solo 1 clic de distancia, alarmó a una base de más de 15 millones de usuarios globales que confían en Ring para su seguridad personal.
La ‘Misión de Seguridad’ Bajo el Microscopio Público
La compañía, en su comunicado, reafirmó su ‘misión de hacer los vecindarios más seguros’, pero admitió la ‘responsabilidad significativa’ hacia sus usuarios. Sin embargo, su historial de alianzas con la policía, incluyendo más de 2.000 departamentos, ya había sido objeto de críticas durante los últimos 5 años, erosionando la credibilidad ante defensores de las libertades civiles.
¿Nuevas funciones, nuevas polémicas?
Como si la controversia de Flock no fuera suficiente, Ring añadió leña al fuego con dos lanzamientos recientes. Este fin de semana pasado, un costoso anuncio durante el Super Bowl para su nueva función ‘Search Party’ generó alarma. Aunque la compañía aseguró que la función está diseñada únicamente para encontrar mascotas perdidas y ‘no es capaz de localizar personas’, el anuncio mostraba decenas de cámaras Ring escaneando calles enteras de un vecindario, encendiendo el temor a la vigilancia masiva. Sumado a esto, la reciente introducción de ‘Familiar Faces’, una función de reconocimiento facial, hizo que el salto tecnológico hacia una red de vigilancia masiva de personas a través de cámaras vecinales pareciera alarmantemente pequeño. Más de 6.000 usuarios expresaron preocupación en redes sociales en tan solo 72 horas.
Un Modelo de ‘Solicitudes Comunitarias’ con Riesgos de Privacidad
La asociación con Flock Safety, anunciada en octubre de 2025, formaba parte del programa ‘Community Requests’ de Ring, lanzado apenas un mes antes, en septiembre de 2025. Este programa buscaba permitir a las agencias policiales integrar directamente el software de Flock. ‘Community Requests’ reemplazó al anterior y controvertido programa ‘Requests for Assistance’ (RFA), el cual fue duramente criticado por grupos de defensa del consumidor durante más de 3 años por permitir el suministro de videos a la policía sin orden judicial, considerándolo una grave amenaza a las libertades civiles. En su comunicado de cancelación de Flock, Ring insiste en que ‘Community Requests’ continuará, citando un éxito en la localización de un sospechoso durante un tiroteo cerca de la Universidad Brown en diciembre de 2025. En ese incidente, 7 vecinos respondieron a una solicitud comunitaria, compartiendo 168 videos en pocas horas que permitieron identificar un vehículo y resolver el caso. A diferencia del RFA, el nuevo sistema exige a las agencias policiales asociarse con un sistema de gestión de pruebas de terceros, como Flock o Axon, para ‘mantener mejor la cadena de custodia’. Ring ha confirmado que su primera asociación en este modelo, con Axon (conocida por sus Tasers), no se verá afectada, y que no se están explorando otras integraciones actualmente.
La Cronología de una Confianza en Peligro
Desde la fundación de Ring hace más de 10 años, la promesa de seguridad ha chocado repetidamente con las preocupaciones de privacidad. Este último episodio, con decisiones tomadas en cuestión de solo 2 meses desde el anuncio de la alianza hasta su cancelación, demuestra la rapidez con la que la opinión pública puede cambiar el rumbo de gigantes tecnológicos, especialmente cuando 200 millones de dólares en reputación están en juego.
¿Qué le espera al futuro de la vigilancia doméstica y la privacidad?
La decisión de Ring de cancelar su alianza con Flock Safety es un recordatorio potente del poder del escrutinio público y la sensibilidad alrededor de la privacidad en la era digital. Senadores como Ed Markey, un crítico de Ring desde hace más de 6 años, ya han solicitado a Amazon que elimine la función de reconocimiento facial. Con el mercado global de seguridad para el hogar inteligente proyectado a superar los 70 mil millones de dólares para 2028, y con una estimación de más de 30 millones de hogares equipados con cámaras inteligentes, la presión sobre estas empresas solo aumentará. ¿Serán suficientes estos cambios para restaurar la confianza perdida entre los millones de usuarios que invierten en estos dispositivos, o es este solo el primer capítulo de una batalla mucho más larga por el control de nuestros datos más íntimos?
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