- Estudio revela que el 40.2% de los productos en Huánuco exceden límites de residuos.
- Cooperativa agroecológica propone ordenanza municipal contra agroquímicos e insta a la acción contra pesticidas en Huánuco
En el contexto de una creciente preocupación por la seguridad alimentaria en Huánuco, Juan Sánchez Barba, Director Ejecutivo de la Red de Agricultura Ecológica y del Consorcio Agroecológico Peruano, ha alertado sobre la presencia de agroquímicos peligrosos en alimentos frescos distribuidos en supermercados y mercados locales, incluidos aquellos que no cumplen con los registros sanitarios requeridos.
En declaraciones a nuestro medio, Sánchez informó que en un estudio realizado en supermercados de Huánuco se detectó que el 40.2% de 6 productos analizados superaban los límites máximos de residuos establecidos en la normativa nacional.
Según Sánchez Barba, la investigación conjunta de instituciones civiles ha descubierto que productos básicos como el apio, tomate, papa y pimentón contienen residuos de pesticidas que exceden los límites máximos establecidos por la normativa peruana. “En promedio, estos alimentos tienen un 40.2% de contaminantes por encima de lo permitido, lo que significa que no deberían ser consumidos por humanos”, advirtió Sánchez.
“La norma peruana dice que cuando un producto fresco está por encima del límite máximo de residuos, debe ser desechado. No puede ser de consumo humano. En Huánuco se están consumiendo alimentos contaminados”, alertó.
Muestreo
El proceso de muestreo se realizó con apoyo notarial para asegurar la legalidad de la recolección de datos y las muestras fueron analizadas en Lima por un laboratorio certificado. El Director remarcó la ausencia de un sistema de asistencia técnica para agricultores en Perú, lo cual conduce a un uso inadecuado e irresponsable de agroquímicos, a menudo impulsado por el afán de lucro de las empresas que los venden.
“El límite máximo está allí por una razón: cualquier nivel superior representa una enfermedad latente”, explicó Sánchez. “Y no estamos hablando de enfermedades inmediatas, sino de enfermedades epigenéticas como la diabetes, el cáncer y la obesidad, que se desarrollan a largo plazo debido a la exposición a estos químicos”.
Esta situación refleja un grave descuido en la cadena de suministro alimentario, donde los consumidores están en riesgo de ingerir productos que podrían provocar serios problemas de salud. Sánchez llamó a una acción inmediata por parte de las autoridades para prevenir y controlar la venta de alimentos contaminados.
Muerte lenta
Según explicó, estos agroquímicos en exceso generan enfermedades epigenéticas como diabetes, cáncer y obesidad. Incluso lavando o cocinando los alimentos, los químicos siguen presentes.
Sánchez culpó de esto a la falta de asistencia técnica a los agricultores y al afán de lucro de las empresas que venden agroquímicos sin control. Consideró urgente que el Gobierno Regional invierta en escáneres portátiles para detectar pesticidas y los municipios fiscalicen.
“Es importante una ordenanza para exigir al MEF que los municipios tengan partidas para el control de alimentos. La ciudadanía también debe estar alerta”, remarcó el director de la Red de Cultura Agroecológica.
Recomendaciones
Las recomendaciones de Sánchez incluyen la capacitación de agricultores en buenas prácticas agrarias y la implementación de controles más estrictos y oportunos, como el uso de escáneres portátiles para detectar agroquímicos, una tecnología ya empleada en Europa que Perú debería adoptar con urgencia.
La Red de Agricultura Ecológica y el Consorcio Agroecológico Peruano están listos para presentar un proyecto de ordenanza municipal que refuerce la capacidad de los municipios para sancionar y prevenir la presencia de agroquímicos en la producción y comercialización de alimentos. Con la salud de la población en riesgo, la respuesta de las autoridades no puede esperar.
Dato:
“Es esencial que las autoridades locales, regionales y la sociedad civil trabajen juntas para restringir la venta y uso de agroquímicos y para garantizar que los alimentos en nuestros mercados sean seguros”, concluyó Sánchez, destacando la necesidad de que los municipios tengan los recursos necesarios para llevar a cabo esta labor esencial.




