RFK Jr. aparta a todos los expertos en vacunas del panel de los CDC

La inmunización se encuentra en el centro de una controversia tras la decisión del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., de remover a la totalidad de los 17 miembros del comité asesor sobre vacunas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La medida, presentada como un esfuerzo para restaurar la confianza pública en las vacunas, ha generado fuertes reacciones y cuestionamientos sobre su verdadero impacto en la política de salud pública.

Según la investigación publicada por The New York Times, Kennedy anunció esta reestructuración a través de un artículo de opinión en The Wall Street Journal, donde argumentó la existencia de “conflictos de interés persistentes” que afectan la objetividad del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP).

El ACIP, tradicionalmente, juega un papel crucial en la política de vacunación estadounidense. Este comité se encarga de examinar rigurosamente la evidencia científica disponible sobre las vacunas, debatir sus beneficios y riesgos, y finalmente, emitir recomendaciones sobre a quién se le deben administrar las vacunas y en qué momento. Las aseguradoras, generalmente, están obligadas a cubrir las vacunas que reciben el respaldo de este panel, lo que subraya la gran influencia que tiene en la práctica médica.

Esta acción se suma a una serie de iniciativas impulsadas por Kennedy, reconocido por su escepticismo hacia las vacunas, para remodelar de forma drástica las políticas de inmunización. La composición de un nuevo panel, más alineado con la visión de Kennedy, podría alterar significativamente las recomendaciones de vacunación en Estados Unidos, incluyendo el calendario de vacunación infantil.

Kennedy justificó su decisión al afirmar que el ACIP “ha estado plagado de conflictos de interés persistentes”. Enfatizó la necesidad de que “el público sepa que la ciencia imparcial guía las recomendaciones de nuestras agencias de salud”, con el objetivo de “asegurar que el pueblo estadounidense reciba las vacunas más seguras posibles”. Sin embargo, la afirmación de que el 97% de los miembros del ACIP tenían conflictos de interés financieros se basa en un informe de 2009 que, tras una revisión, reveló que ese porcentaje correspondía a errores en los formularios de divulgación, como fechas faltantes o información en la sección incorrecta, y no a conflictos financieros significativos.

El Dr. Paul Offit, asesor de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), criticó duramente la medida, calificando a Kennedy de “teórico de la conspiración” y afirmando que su acción se basa en la idea de la “influencia indebida de las grandes farmacéuticas”, un mensaje que, según Offit, Kennedy ha estado promoviendo durante los últimos 20 años. En realidad, los miembros del ACIP son sometidos a un exhaustivo proceso de evaluación para detectar posibles conflictos de interés, y no pueden poseer acciones ni formar parte de juntas asesoras o ser oradores remunerados afiliados a fabricantes de vacunas. En las raras ocasiones en que un miembro tiene conflictos de interés indirectos – por ejemplo, si la institución donde trabaja recibe fondos de un fabricante de medicamentos – deben revelar el conflicto y abstenerse de votar en los asuntos relacionados.

Como jefe del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Kennedy tiene la potestad de nombrar o remover miembros del panel. Según explicó, la destitución de los miembros actuales era necesaria para que la administración Trump pudiera nombrar una mayoría de nuevos miembros antes de 2028.