La bandera brasileña ondea desde este sábado sobre la residencia diplomática de México en Perú. El canciller Hugo de Zela confirmó que Brasil asumió formalmente la representación diplomática mexicana, a pedido expreso del gobierno de AMLO y con el aval de la Cancillería peruana. La medida, sustentada en la Convención de Viena, es una respuesta técnica al vacío que dejó la ruptura de relaciones bilaterales tras el escándalo Betssy Chávez. No habrá cónsules ni trámites consulares, pero sí presencia simbólica: México sigue en Lima, pero ahora con acento brasileño.
¿Cuál es el rol exacto de Brasil en esta embajada?
Según De Zela, Brasil solo representa los intereses diplomáticos de México ante Perú. “No hay funciones consulares ni comerciales en este encargo”, subrayó el canciller. El cambio se limita a tareas administrativas, cuidado del inmueble y enlace oficial. No implica mediación política ni intervención en temas bilaterales. La Cancillería peruana autorizó el traspaso conforme al artículo 45 de la Convención de Viena, que permite a un Estado designar a un tercero como su representante cuando cesan las relaciones formales.
¿Qué pasa con Betssy Chávez dentro de La Residencia?
“No afecta en nada”, respondió tajante De Zela al ser consultado por la presencia de Chávez en la sede. La ex primera ministra peruana continúa refugiada bajo la protección mexicana, pese a que ahora es Brasil quien administra la embajada. La figura legal sigue siendo el asilo diplomático otorgado por México. Brasil solo actúa como custodio de las instalaciones. El cambio de bandera no modifica ni agrava su situación jurídica actual.
¿Por qué Perú rompió relaciones con México?
Todo estalló en noviembre, cuando el gobierno de López Obrador concedió asilo a Betssy Chávez, condenada a 11 años y medio de prisión por su rol en el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022. La Fiscalía la acusa de haber coordinado con Pedro Castillo el fallido cierre del Congreso. El Perú interpretó el asilo como una intromisión directa en asuntos internos y decidió cortar todo vínculo diplomático con México. Desde entonces, la embajada había quedado inactiva.
¿Quién autorizó el cambio de bandera en la embajada?
La Cancillería peruana fue clara: autorizó la solicitud mexicana tras verificar que cumplía con el marco internacional. “La bandera de Brasil ondea por decisión de México, no por iniciativa brasileña”, explicó un portavoz diplomático. Las oficinas de la embajada ahora son custodiadas por diplomáticos brasileños, que no podrán emitir documentos ni actuar a nombre de México en temas fuera del ámbito estrictamente protocolar.
¿Cómo reaccionaron las autoridades peruanas al cambio?
Con frialdad institucional. El Gobierno ha optado por subrayar que la justicia sigue su curso, con Chávez como uno de los focos. “La situación está siendo investigada por el Congreso y la Fiscalía”, insistió De Zela. El mensaje es claro: ningún cambio simbólico en la embajada altera el proceso penal en marcha. Perú exige la entrega de Chávez desde noviembre. Y el pedido sigue vigente, ahora bajo un esquema diplomático más complejo.
¿Solicitará Perú el salvoconducto a Brasil o a México?
La gran incógnita ahora es jurídica: ¿a quién le exige Perú el salvoconducto para que Chávez comparezca ante la justicia? ¿Actuará la Fiscalía con más firmeza en febrero? ¿Podría el Congreso presionar a Brasil para que no encubra a una prófuga condenada? Las próximas 48 horas marcarán un nuevo capítulo en una saga diplomática sin precedentes entre tres países de la región.




