La Copa Mundial no ha sido propicia para los últimos campeones en las últimas ediciones años. Antes de esta, tres de los cuatro defensores del título no superaron la fase de grupos, mientras que en Brasil en 2006, cayó en cuartos.
Hoy parecía que Alemania iba a seguir por ese camino, abocada a una segunda derrota consecutiva que hubiese confirmado la clasificación de Suecia y México. Pero Alemania es, claro, un aguerrido país de fútbol y, a pesar de ir perdiendo y de quedarse con diez jugadores en los minutos finales, lucharon con denuedo hasta terminar cosechando una victoria memorable.
El extraordinario triunfo llegó recién en el minuto 5’ del descuento, cuando Toni Kroos, el mismo cuyo error propició el gol de Toivonen, de un soberbio disparo de falta con efecto, desató la locura en el estadio Fisht de Sochi.
Y aunque Alemania dominó los titulares con todo merecimiento, el programa del sábado también incluyó actuaciones estelares de dos de los combinados más imponentes y más en forma del certamen. Bélgica es, de hecho, el máximo anotador de Rusia 2018, puesto que su demoledor 5-2 contra Túnez lo coloca en lo más alto de la tabla con ocho dianas.
Romelu Lukaku y Eden Hazard cuajaron un doblete cada uno para la formación que dirige Roberto Martínez. De paso, Hazard elevó su cuenta personal en la Copa Mundial a cinco, igualando así el récord nacional establecido por su exentrenador Marc Wilmots. Fue además la sexta victoria consecutiva de los belgas en la fase de grupos, que les sirvió para extender a 21 su racha de partidos sin derrotas.
Si este resultado refuerza las credenciales de Bélgica para hacerse con el trofeo, lo mismo sucedió con el segundo triunfo de México. El 1-2 contra Corea del Sur puede hacer pensar que el choque fue igualado, pero el Tri se mostró imperial en un partido que dominó.
También ayudó a establecer una nueva plusmarca en el Mundial, dado que ninguno de los 29 choques disputados hasta la fecha, se ha saldado con empate a 0-0, pulverizando los 26 de 1954.




