Resumen de la jornada sabatina del Mundial

Los fallos desde el punto penal han acaparado los titulares la tercera jornada en Rusia 2018. El hecho de que se hayan producido dos, el doble sucedidos en Brasil 2014, ya es destacable por sí solo. Pero además, han influido enormemente en los resultados. La atajada de Haldorsson del penal de Messi y el balón que lanzó a las nubes Cueva les salieron muy caros a Argentina y a Perú, respectivamente.
Islandia y Dinamarca fueron los equipos que se beneficiaron. El primero, la nación más pequeña que jamás ha competido en un Mundial, se anotó un empate contra la bicampeona del mundo en su debut.
También han resultado decisivos en esta jornada los autogoles. Los desafortunados balones desviados por Aziz Behich y Oghenekaro Etebo propiciaron derrotas desmoralizantes para Australia y Nigeria, y beneficiaron a Francia y Croacia, líderes de los grupos C y D, respectivamente. La mala suerte de Behich y Etebo contribuyó además a mantener la imbatibilidad de los equipos europeos en el inicio de este Mundial.
En Rusia se han batido récords en los dos extremos de edades. El francés Kylian Mbappe y el australiano Daniel Arzani, ambos de 19 años, empezaron esta tendencia cuando saltaron al terreno de juego en Kazán y se convirtieron en los jugadores más jóvenes que han representado nunca a sus países respectivos en un Mundial. Por otro lado, el Argentina-Islandia ha quedado confirmado como “el partido más anciano” de la historia de la competición, pues el conjunto de sus dos once titulares promediaba la edad de 30 años y 213 días. Javier Mascherano contribuyó a establecer este récord y, de paso, se apuntó otra plusmarca personal: sumó su partido 144 con Argentina, convirtiéndose en el futbolista con más partidos con la albiceleste.