El acceso al nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, cuya inauguración está programada para el próximo 30 de marzo, estará sujeto a estrictos controles en lo que respecta al servicio de taxi. La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) ha informado que solo los vehículos que cumplan con los requisitos exigidos para la prestación de este servicio podrán ingresar a las instalaciones del terminal aéreo.
El presidente ejecutivo de la ATU, David Hernández, enfatizó que “los vehículos que hagan servicio de taxi deberán cumplir todas las condiciones para la prestación del servicio, de lo contrario, no podrán ingresar”. Esto significa que los taxis deberán estar debidamente identificados con su placa respectiva y contar con la autorización otorgada por la ATU. Según Carlos Gonzales y Gladys Pereyra Colchado para El Comercio
Según Hernández, este control garantizará que los pasajeros sean transportados por conductores responsables y formalmente registrados. “Debe haber una trazabilidad del servicio. Al ocurrir cualquier siniestro, el conductor autorizado debe hacerse responsable de las condiciones que puedan afectar a los pasajeros”, explicó.
¿Qué pasará con los taxis por aplicativo?
El reglamento también alcanza a los taxis por aplicativo como Uber, Cabify, InDrive, DiDi y Yango. La ATU ha comunicado a estas empresas intermediadoras que sus unidades deberán cumplir con las mismas condiciones exigidas a los taxis formales si desean operar dentro del aeropuerto.
Sin embargo, la restricción ha generado debate. Cabify expresó su desacuerdo, señalando que limitar la entrada de taxis por aplicativo afecta la libre elección de los usuarios y no se alinea con los estándares internacionales. “Aeropuertos como Barajas (Madrid), O’Hare (Chicago), Ciudad de México y El Dorado (Bogotá) tienen zonas específicas para aplicativos de movilidad y otras para taxis tradicionales, facilitando el acceso de millones de usuarios y mejorando su experiencia de viaje”, argumentó la empresa en una comunicación escrita con El Comercio.
Este diario intentó obtener declaraciones de Uber, InDrive y DiDi, pero las empresas prefirieron no comentar al respecto.
Expertos cuestionan la medida
Para José Aguilar, exjefe de la ATU, el problema radica en que los usuarios no tienen certeza de que los conductores de taxis por aplicativo estén formalmente habilitados. En conversación con El Comercio, sostuvo que “cuando uno toma taxi por aplicativo, no se tiene la seguridad de que el conductor está autorizado”.
En ese sentido, Aguilar instó a estas empresas a incorporar a más choferes con permisos de la ATU y a informar a los usuarios sobre su estado de habilitación. Mientras tanto, recomendó a los pasajeros utilizar servicios de taxi formales que cuenten con autorización vigente.
Por su parte, el especialista en transporte Luis Quispe Candia advirtió que la fiscalización será difícil debido al uso masivo de taxis por aplicativo. También señaló que la falta de regulación de este servicio es responsabilidad del Estado, que durante años no ha establecido normas claras al respecto.
“El Perú es uno de los pocos países de Sudamérica que no ha regulado el servicio de taxi por aplicativo. Estas empresas deben estar acreditadas en el país, pagar impuestos y asumir la responsabilidad del servicio que brindan”, afirmó Quispe Candia.
Ley para regular los taxis por aplicativo
En junio del año pasado, el Congreso aprobó una norma para regular los taxis por aplicativo, pero la ATU, bajo la gestión de Maribel Vidal, la consideró una puerta abierta a la informalidad. Posteriormente, el Ejecutivo observó la norma y la devolvió a la Comisión de Transportes y Comunicaciones, donde en diciembre de 2024 se aprobó un nuevo texto, el cual aún espera ser debatido en el Pleno.
Hernández advirtió que algunos conductores de aplicativos intentan evadir la normativa alegando que transportan a familiares, cuando en realidad llevan pasajeros. Sin embargo, aseguró que en el nuevo Aeropuerto Jorge Chávez se pedirá identificación en todo momento para evitar estas prácticas.
“Si no hay identificación, corresponde una multa. Nadie quiere generar inconvenientes a los usuarios, pero se debe combatir la informalidad y la ilegalidad”, precisó el titular de la ATU.
Usuarios deberán adaptarse a las nuevas reglas
A pocos meses de la inauguración del nuevo terminal aéreo, las disposiciones de la ATU indican que solo podrán ingresar taxis debidamente registrados, lo que obligará a los usuarios a planificar con anticipación su transporte desde y hacia el aeropuerto.
Según Luis Quispe Candia, más del 50% de los viajes en taxi en Lima se realizan mediante aplicativos, lo que hace previsible que muchos pasajeros se vean afectados por esta medida. “La mayoría de la población que va al aeropuerto probablemente lo hará usando este servicio”, comentó.
A medida que la fecha de inauguración se acerca, la ATU continúa reforzando su postura de control estricto, garantizando que el transporte en el aeropuerto sea seguro, pero al mismo tiempo generando un debate sobre la necesidad de una regulación más clara para los taxis por aplicativo en el país.




