Resolución de contrato del hospital HV paralizaría la obra por más de un año

La reciente petición presentada por Obrainsa ante Indecopi de acogerse al Procedimiento Concursal Preventivo, ha producido una gran incertidumbre en la continuación del proyecto de construcción de la nueva infraestructura del Hospital Regional Hermilio Valdizán Nivel III.1. Se vislumbran solo dos posibilidades en el futuro inmediato, expresó el ingeniero Marco Argandoña Mendoza, administrador de la obra y jefe interino del equipo de inspectores en representación del Gobierno Regional.

En las próximas horas o los próximos días el Gobierno Regional y el gobernador regional tomarán decisiones sobre el futuro de la obra sobre la base de argumentos legales, técnicos y financieros.

Argandoña indicó al cierre de la presente edición, que continuaba el trabajo en la obra a pesar del contexto actual que es conocido por el equipo técnico de Obrainsa bajo responsabilidad del ingeniero residente Julio Mendoza García, quien continúa cumpliendo su labor con todos los ingenieros especialistas y con el material que hay.

Las posibilidades

Desde su perspectiva y experiencia, plantea las dos opciones opuestas, que son:

Primera opción. La continuación de la obra con Obrainsa pero con la inmediata intervención económica del Gobierno Regional. Esto significa que la ejecución técnica continuará con el equipo de Obrainsa, pero no se le permitirá manejar recursos económicos para adquisición de materiales, contratación de los servicios de otras empresas, pago a los trabajadores, pago al equipo técnico y adquisición de equipos e instrumental para el nosocomio.

Según fuentes consultadas por el diario AHORA, esta primera opción es la más viable, pero necesita que la obra tenga inspectores de reconocida ética y moral, con alto nivel técnico en las ramas de ingeniería, economía, contabilidad y asesoría legal.    

Segunda opción. La resolución del contrato implica la paralización automática del trabajo y el proceso de recepción y entrega, que demora mínimo un mes para ejecutarse. Esta determinación puede ser objeto de un proceso de arbitraje.

Luego se debe elaborar el expediente complementario en base al saldo de obra, que incluye el metrado detallado de la infraestructura construida que deberá contener necesariamente lo ordenado por la nueva normatividad de infraestructuras de salud, con implementación de nuevos ambientes, nuevas condiciones de sistemas electromecánicos, entre otros. Esto debe demorar seis meses en el mejor de los casos, con la correspondiente resolución de aprobación por parte del Ministerio de Salud.  

Posteriormente se convoca a licitación que debe demorar un mínimo de dos meses, si es que no hay reclamos y observaciones. En los procesos de licitación las observaciones y apelaciones de las resoluciones de primera instancias son usuales.

Según estimaciones efectuadas por el diario AHORA, de optarse por la segunda opción, la obra estaría paralizada de 12 a 16 meses como mínimo, por la demora en todos los procesos.