Repsol en la mira: 60% del crudo sigue en el mar y más de S/2.600 millones de deudas

El 15 de enero de 2022, Perú vivió uno de los desastres ambientales más graves de su historia. Tres años después, el 60% del petróleo derramado, equivalente a 7.200 barriles, sigue contaminando el mar y las costas, afectando la biodiversidad y las comunidades pesqueras, según un informe de CooperAcción y Oxfam.

Un desastre sin resolver

Repsol, responsable del vertido de 12.000 barriles de petróleo Buzios, no ha logrado ejecutar un plan de remediación efectivo. Sus propuestas han sido rechazadas por el Ministerio de Energía y Minas por ser incompletas o técnicamente deficientes. En lugar de actuar, la empresa confía en la depuración natural del crudo, proceso que podría tardar décadas según expertos.

Deudas millonarias con pescadores

El derrame impactó directamente a casi 5.000 pescadores artesanales reconocidos por Repsol, quienes aún esperan el pago completo de las compensaciones prometidas. Además, otros 28.000 trabajadores afectados, incluyendo pescadores no registrados y comerciantes, acumulan una deuda de más de S/2.610 millones. Las comunidades afectadas han iniciado procesos legales nacionales e internacionales para exigir justicia.

Impacto ambiental y social

La contaminación ha reducido significativamente la biodiversidad marina y ha golpeado las economías locales. Especialistas señalan que la empresa debería implementar restauraciones compensatorias para acelerar la recuperación de los ecosistemas y aliviar el impacto en las comunidades.

A tres años del desastre, la falta de acciones concretas por parte de Repsol plantea un futuro incierto para la recuperación ambiental y la justicia para miles de familias afectadas.