Lo acontecido la semana pasada con una joven madre, de 17 años, que dio a luz a un bebé, que luego fue secuestrado por la obstetra que atendió el parto, acaparó la atención de la población. Este grave y preocupante delito, hace pensar que detrás de este accionar podría encontrarse algo mucho más oscuro.
La señora obstetra Luz Lourdes Rodríguez Vilca persuadió a la menor para que le entregue al bebé, aduciendo que era muy joven para criarlo, y que ella podría darle una mejor calidad de vida. Según, versiones de los hechos y el comportamiento de la involucrada, Rodríguez Vilca mostró poca o ninguna preocupación ante el hecho de separar a un recién nacido de su madre y, al parecer, mucho menos le importó la ética que dicta su profesión.
Esta obstetra, una vez atendido el parto en su propio consultorio, servicio que dicho sea de paso, cobró, simplemente no le permitió a la joven madre ver a su hijo y lo desapareció. La criatura fue encontrada en manos de una pareja en Cerro de Pasco que, al parecer, no podía tener hijos. El hecho es que alguien habría contactado a la pareja para ofrecerle al recién nacido, probablemente, a cambio de una importante suma de dinero.
Es muy importante que las autoridades investiguen seriamente y se detenga a todos los involucrados. Decimos involucrados, porque este tipo de accionar, propio de organizaciones criminales, normalmente envuelve dentro de sus telarañas a mucha gente.
¿Cuántos otros casos similares se habrían producido en Huánuco y Pasco solo en este momento? La obstetra no habría lanzado semejante propuesta a cualquier otra persona sin antes estar segura de que se saldría con la suya. ¿Así como esta “profesional” cuántos y cuántas más habrá?



