El ministro del Interior, Juan José Santiváñez, firmó la orden que pasó al retiro al coronel Harvey Colchado bajo el argumento de una “renovación de cuadros”. La resolución ministerial oficializa lo que ya se venía especulando en los últimos meses, dejando en claro que las decisiones tomadas en contra del coronel Colchado tienen un trasfondo que va más allá de una simple decisión administrativa.
Cabe recordar que Colchado fue el efectivo policial encargado del allanamiento de la casa de la presidenta Dina Boluarte en marzo de 2024, en el marco del conocido “caso Rolex”. Además, participó activamente en la captura de Nicanor Boluarte, hermano de la mandataria, por su implicancia en el caso “Waykis en la Sombra”. Según informaciones reveladas por el portal La República y firmadas por el periodista Mauricio Muñoz, estas acciones habrían motivado represalias por parte de sectores afines al Gobierno.
Resolución controvertida y sus implicancias
En la resolución publicada se puede leer: “Pasar, con fecha 1 de enero de 2025, al Coronel de Armas de la Policía Nacional del Perú Harvey Julio Colchado Huamaní, de la Situación Policial en Actividad a la Situación Policial de Retiro, por la causal de renovación de cuadros mediante proceso regular, de conformidad con los argumentos expuestos en la parte considerativa de la presente resolución”. La justificación de “renovación de cuadros” ha sido ampliamente cuestionada por analistas, quienes señalan que el trasfondo es más político que administrativo.
La decisión también afecta al efectivo Walter Lozano, quien acompañó a Colchado en sus investigaciones. Según fuentes consultadas por La República, la salida de ambos efectivos podría debilitar las investigaciones en curso, especialmente las relacionadas con figuras vinculadas al Ejecutivo.
La torta de la discórdia y el proceso disciplinario
El caso de Harvey Colchado no está exento de elementos llamativos. Uno de los motivos usados para iniciar un procedimiento disciplinario en su contra fue la circulación, a través de WhatsApp, de una fotografía de una torta que presuntamente hacía referencia al allanamiento de la casa de Dina Boluarte. Este incidente fue calificado como una excusa para justificar acciones que ya estaban planificadas.
En paralelo, Colchado presentó recusaciones contra los miembros de la Segunda Sala del Tribunal de Disciplina Policial, incluyendo a su presidente, Jesús Soller Rodríguez, y los vocales Juan Merino Medina y Jesús Julca Alcázar, con el objetivo de apartarlos del proceso. Sin embargo, sus esfuerzos no lograron detener la maquinaria administrativa que finalmente concluyó con su pase al retiro.
Abogado de Colchado: “Un plan estructurado para el abuso”
El abogado del coronel, Miguel Pérez Arroyo, criticó duramente la decisión tomada por el Ministerio del Interior, calificándola como parte de una “orquestación de un abuso programado y estructurado”. En declaraciones recogidas por La República, Pérez Arroyo señaló: “Lo único que hace esta resolución publicada el día de hoy es concretar un plan diseñado para el abuso y la arbitrariedad, y también para la represalia y la venganza contra estos dos efectivos policiales (Colchado y Lozano)”.
El abogado también cuestionó el impacto económico de esta decisión: “Esto representa un desperdicio del presupuesto público, considerando la formación de los policías mejor preparados que existían en este tema. Pero bueno, este Gobierno (de Dina Boluarte) está acostumbrado a hacer eso: deshacerse de lo mejor, quedarse con lo peor y malgastar el dinero público”.
Según Pérez Arroyo, esta decisión también afecta la moral dentro de la institución policial: “Esto finalmente es un desincentivo para los policías que quieren hacer las cosas bien”.
Colchado rompe su silencio: “No agachamos la cabeza ante nadie”
En comunicación con sus compañeros de la PNP, Harvey Colchado dejó un mensaje que refleja su postura firme frente a las acciones tomadas en su contra. “Sabíamos a lo que nos enfrentábamos y que nos costaría la carrera. Los buenos policías, con valores y principios, no agachamos la cabeza ante nadie, mucho menos ante un poder político corrupto”, declaró Colchado, según información obtenida por La República.
El coronel también habría expresado su descontento por la falta de apoyo dentro de la institución y las decisiones tomadas por sus superiores, que lejos de protegerlo, facilitaron su salida.
Impacto en las investigaciones y la opinión pública
La salida de Harvey Colchado genera preocupación en diversos sectores de la sociedad. Analistas consideran que esto podría desestabilizar investigaciones sensibles y enviar un mensaje negativo a otros efectivos policiales que buscan desempeñar su labor de manera independiente.
En redes sociales y medios de comunicación, el pase al retiro de Colchado ha generado críticas hacia el Gobierno, cuestionándose la independencia de las decisiones adoptadas en materia de seguridad y justicia. Asimismo, organizaciones civiles han expresado su rechazo y exigido explicaciones más detalladas por parte del Ministerio del Interior.
Conclusión: una decisión cuestionada
El retiro de Harvey Colchado no solo afecta a un efectivo policial con una trayectoria destacada, sino que también pone en tela de juicio la independencia y transparencia del sistema de justicia en el Perú. Mientras las autoridades defienden su decisión bajo el pretexto de una “renovación de cuadros”, las críticas crecen y la incertidumbre persiste sobre el impacto que esta medida tendrá en la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento de la institucionalidad policial.




