Econ. Vladimir H. Santiago Espinoza
Luego de haber hecho un sondeo en empresas de diferentes rubros podemos hacer una apreciación atrevida respecto al rendimiento esperado en diversos sectores empresariales de la ciudad. Estas respuestas pueden ayudar a tomar decisiones de inversión en el corto plazo.
El gráfico de la parte inferior describe que la gastronomía hoy lidera como la actividad que mejor renta ofrece a los inversionistas 35 % mínimo. Diversión que incluye venta de bebidas y transformación ofrecen tasas de rendimiento mínimo de 20 % respecto a la inversión hecha. Abarrotes ofrece tasas bajas, por los márgenes que ofrece la venta de estos productos, al igual que ferretería.
De esta información se deduce algunas presunciones a nivel de gastos formales laborales, tributarios, entre otros. Entendiendo el nivel de informalidad, estas expectativas pueden sumar en los diferentes sectores hasta 10 % respecto a lo propuesto. Si hay la necesidad de inversión en el corto plazo, el sector gastronómico es el que destaca.
Sin embargo, las reflexiones en torno en qué usar el dinero se enmarca en decisiones que van más allá de solo conocer las expectativas de rendimiento, en el sentido que es necesario tomar en cuenta otras variables. Si bien es cierto, la demanda está en constante crecimiento, necesidades cambiantes, esto no termina de ser suficiente para poder aprovechar una oportunidad.
Es necesario tomar en cuenta estudios que incluyan aspectos diferenciados en las ideas de negocios. Salchipaperias hay muchas, pero pocos destacan. Contrario a lo que muchos piensan el consumo personal y familiar ha aumentado, sino basta ver el informe de competitividad regional INCORE 2018 respecto al informe de 2017, la capacidad de gasto familiar aumentó. Quizá una de las razones de la mortalidad de las pequeñas inversiones se dé por qué subestiman el mercado, entendiendo que es una obligación del consumidor acercarse a los negocios a demandar lo que ofreces. Cuando es totalmente diferente la realidad.
Aprovechar estos rendimientos esperados, parte por comprender las necesidades reales de los consumidores a nivel de gustos, preferencias, hábitos entre otros.



