Luego de los hechos violentos ocurridos el último martes en el distrito de Codo del Pozuzo, en la provincia de Puerto Inca, donde centenares de comuneros de 35 caseríos tomaron y destrozaron las instalaciones de la comisaría, las autoridades lograron controlar la situación tras cumplir con el primer acuerdo de remover a todo el personal policial que prestaba servicio de seguridad.
Durante ocho horas, los enardecidos comuneros mantuvieron sitiada la sede policial hasta que el representante de la fiscalía y oficiales de la PNP del Frente Policial de Puerto Inca lograron persuadirlos y restablecieron el orden.
El miércoles, todo el personal policial de la comisaría fue removido de sus cargos y un nuevo contingente de efectivos uniformados llegó a Codo del Pozuzo con el compromiso de dejar de lado hechos de corrupción y realizar patrullaje integrado con las juntas vecinales para enfrentar la ola de robos, asaltos, secuestros y extorsión que afecta al distrito.
Los nuevos efectivos tienen la responsabilidad de recuperar la confianza de los comuneros, quienes denunciaron asaltos cometidos por delincuentes vestidos con botas y chompas de policías, así como delitos de extorsión por parte de efectivos que pedían dinero a cambio de dejar en libertad a sujetos encontrados violentando la ley.
Los hechos de violencia dejaron como saldo una motocicleta quemada y el intento de linchar a un efectivo policial a quien acusaron de extorsionar a los ganaderos de la zona.
Se espera que la tranquilidad vuelva a Codo del Pozuzo y que los comuneros, junto con el nuevo personal policial, logren articular acciones para erradicar los hechos de corrupción y enfrentar la delincuencia en el distrito.




