Las urnas se abrieron en Ecuador para una jornada de votación crucial en el Referéndum y la Consulta Popular convocada por el presidente Daniel Noboa. Los electores acudieron a las 40 596 juntas receptoras del voto distribuidas en todo el país, con un alto dispositivo de seguridad por parte de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. En el colegio Sebastián de Benalcázar en Quito, donde están registrados 12 020 votantes, la participación fue fluida, con tiempos de espera de entre 15 y 20 minutos para votar, y un tiempo promedio de votación estimado en dos minutos por persona.
El proceso electoral se llevó a cabo con normalidad en la mayoría de los sectores, aunque algunos enfrentaron desafíos debido a condiciones climáticas adversas que impidieron la instalación de algunas mesas de votación. Patricio Santamaría, jefe de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), confirmó que no se han reportado incidentes significativos, más allá de los problemas climáticos mencionados.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) realizó el enceramiento del sistema informático de escrutinios antes de iniciar la jornada, y dos horas antes del cierre de urnas, alrededor del 60% de los electores habían ejercido su derecho al voto. La jornada se extendió hasta el cierre de los colegios electorales, tras lo cual comenzó el conteo de votos y el proceso de escrutinio.




