La región Huánuco ha alcanzado un techo presupuestal histórico de aproximadamente S/1.400 millones, el más alto de los últimos años, según declaró el gerente general del Gobierno Regional de Huánuco, Ronald Acuña.
De acuerdo con el funcionario, este incremento financiero permitirá acelerar la ejecución de obras mediante el mecanismo de obras por impuestos, aunque también admitió que la institución regional carece de experiencia en este tipo de procedimientos, lo que habría generado desconfianza en las empresas privadas interesadas.
Acuña indicó que ya se ha priorizado un primer paquete de S/500 millones, enfocado principalmente en adquisiciones rápidas como ambulancias, patrulleros y maquinaria pesada. Estos proyectos fueron seleccionados —según sostuvo— por ser los más viables para atraer a empresas, en un contexto donde la falta de experiencia técnica previa representaba un obstáculo.
El gerente también afirmó que, con el nuevo margen presupuestal, el Gobierno Regional se enfocará en proyectos orientados al cierre de brechas sociales, especialmente en salud e infraestructura vial.
Proyectos abandonados
Durante la misma intervención, Ronald Acuña confirmó la designación del nuevo gerente de Recursos Naturales, el ingeniero ambiental José Luis, quien —según precisó— ha ejercido funciones similares en diversas municipalidades y recientemente en la región Amazonas. Consultado por su procedencia, Acuña señaló que el profesional no es huanuqueño, hecho que podría generar resistencia en ciertos sectores locales, aunque aseguró que ya fue oficialmente encargado desde el viernes anterior a la entrevista.
Uno de los primeros encargos del nuevo gerente será realizar un diagnóstico completo de la gerencia, con énfasis en proyectos que —de acuerdo con Acuña— no han recibido la atención adecuada en los últimos años. Entre ellos mencionó el proyecto de Tuna y Tara en seis localidades, el programa de reforestación en Monzón, la iniciativa Bambú y la situación crítica de las áreas naturales protegidas (aceras).
Según el funcionario, estos programas presentan distintos niveles de abandono, y el nuevo enfoque de la gestión buscará articularlos con modelos de bionegocios para aprovechar su valor comercial y ambiental. No se ofrecieron cifras actualizadas sobre el nivel de ejecución o estado financiero de estos proyectos.
Minería ilegal sobrepasa la capacidad regional: se busca apoyo internacional
Uno de los puntos más críticos abordados por el gerente general fue la situación de la minería ilegal en la provincia de Puerto Inca, donde reconoció que el Gobierno Regional, las autoridades locales e incluso el Gobierno Nacional “están sobrepasados” por el crecimiento de esta actividad ilícita.
Acuña sostuvo que no basta con frenar la expansión de la minería ilegal, sino que es necesario atender las demandas sociales de las poblaciones afectadas, ya que —según sus palabras— “la población también pide atención”. Añadió que el Estado, en su actual capacidad, “no puede llegar fuertemente” a estas zonas, razón por la cual se ha iniciado un proceso de diálogo con el Ministerio del Ambiente y diversas organizaciones no gubernamentales para canalizar cooperación internacional.
El funcionario también hizo una analogía directa entre la minería ilegal y el antiguo dominio del narcotráfico en la Amazonía, señalando que “ya se tiene experiencia” en haber intervenido cultivos de coca y que una estrategia similar podría aplicarse en este nuevo frente. No obstante, hasta el cierre de esta edición, no se ha detallado ninguna hoja de ruta operativa ni presupuesto asignado a estas acciones.
Obras por impuestos avanzan
Uno de los aspectos más llamativos de las declaraciones fue la admisión explícita de que el Gobierno Regional de Huánuco no contaba con experiencia previa en la ejecución de obras por impuestos, lo cual —según dijo— generó inicialmente “una percepción de debilidad técnica” entre las empresas interesadas.
Acuña señaló que este contexto obligó a priorizar proyectos que fueran más sencillos de ejecutar y atractivos financieramente, como compras directas de bienes, mientras se conformaba un equipo técnico capaz de asumir responsabilidades más complejas. También manifestó que ahora se busca escalar a proyectos de mayor impacto estructural, pero no especificó los criterios de selección ni los procesos de control ciudadano.




