En una diligencia crucial para esclarecer el feminicidio de Antonia Estela Santa Cruz Dueñas, el Área de Homicidios del Departamento de Investigación Criminal de Huánuco, acompañada de peritos de criminalística, una fiscal, y los abogados de ambas partes, llevaron a cabo la reconstrucción de los hechos y la inspección técnica policial en el centro poblado de Colpashpampa, Margos.
Durante la jornada del 5 de junio de 2024, desde las 10:00 hasta las 13:30 horas, se ejecutó un meticuloso procedimiento en tres viviendas asociadas con Deonicia Santa Cruz Quispe, la investigada. El hallazgo inicial, que incluyó cabellos y prendas con manchas de sangre cerca de la vivienda de Deonicia, ya había señalado la gravedad del caso.
La víctima, madre de cinco, fue hallada muerta en una letrina el 17 de abril, tras haber sido reportada como desaparecida por su propia familia. La reconstrucción implicó a Deonicia Santa Cruz Quispe realizando un recorrido detallado de los eventos, bajo la atenta supervisión del Teniente PNP Luis Torres Ancajima y un equipo robusto de seguridad, asegurando el orden y la precisión del proceso.
Las investigaciones revelaron un cuadro alarmante de violencia doméstica y posible agresión sexual antes del asesinato. Según la evidencia recogida y los testimonios, Hilario Félix Mora Quispe, esposo de la víctima y también investigado, habría cometido el feminicidio tras una serie de discusiones y una relación extramarital con Etelbina Cristóbal Fernández, quien también está bajo investigación.
Además, se reveló que la noche anterior al descubrimiento del cuerpo, Hilario había solicitado ayuda a Deonicia para ocultar sus crímenes, lo que pone en relieve la complejidad y la premeditación detrás del acto. Este detalle crucial surgió mientras se efectuaba la prueba de luminol en la casa de Deonicia, confirmando la presencia de rastros de sangre que podrían vincularse directamente con el crimen.




