En total fueron cinco presos investigados y encarcelados por delitos de tráfico ilícito de drogas, extorsión, sicariato, entre otros, fueron trasladados desde la ciudad de Trujillo el último fin de semana hasta el penal de máxima seguridad de Cochamarca, en medio de extremas medidas de seguridad tomadas por las autoridades del INPE.
Se informó, además, que otros cinco reclusos fueron enviados a diversos centros de reclusión del sur del país.
Los nuevos reos de inmediato fueron encerrados en carceletas del régimen especial del penal pasqueño, cumpliendo así el respectivo protocolo que establece esta clase de eventualidades.
Es preciso recordar que, hasta la fecha, el penal de Cochamarca alberga 708 reclusos entre los de régimen ordinario y especial, purgando condena como consecuencia de haber cometido distintos delitos, de los cuales 10 son extranjeros. Con estos presos, el penal pasqueño acentúa su característica de ser de máxima peligrosidad del Perú.




