Reclaman colegio nuevo en Rondos: infraestructura lleva 60 años sin ser renovada

La comunidad del centro poblado de Iscopampa, ubicado en el distrito de Rondos, provincia de Lauricocha, ha vuelto a reclamar públicamente la ejecución del proyecto de reconstrucción de la institución educativa San Juan Bautista, cuya infraestructura original —según manifestaron los padres— tiene más de 60 años de antigüedad y se encuentra en condiciones críticas de uso.

De acuerdo con el testimonio de Wilmer Loyola Luna, padre de familia y vocero de la delegación que se movilizó hacia la ciudad de Huánuco, el local escolar presenta aulas colapsadas, muros de tapial deteriorado y ambientes improvisados con chozas de paja, donde actualmente estudian cerca de 300 alumnos. “Nuestros hijos sienten miedo de ir a la escuela”, señaló, aludiendo al estado físico de las instalaciones.

El dirigente sostuvo que, si bien el expediente técnico del nuevo colegio fue aprobado en abril de 2023 con un presupuesto estimado superior a 13 millones de soles, la obra no ha sido ejecutada ni tiene una fecha confirmada de inicio. Por ello, la comunidad exige el apoyo inmediato del Gobierno Regional de Huánuco para concretar la construcción antes de que finalice el año fiscal.

Según refirió Loyola, la gestión del nuevo plantel no es reciente. Desde el año 2012, padres de familia y autoridades locales han enviado múltiples solicitudes a diversas entidades del Estado, sin lograr que se atienda la emergencia educativa. “Todos los años nos movilizamos, hemos ido incluso al Congreso, pero hasta ahora solo nos han dado palabras”, afirmó.

El expediente técnico del proyecto —cuya copia, según indicaron, ya fue entregada al Gobierno Regional— incluye el diseño completo de una nueva infraestructura educativa, moderna y segura, que permitiría reemplazar el colegio actual, considerado por la comunidad como “inhabitable”. Sin embargo, el factor pendiente es el financiamiento, que hasta el momento no ha sido garantizado por ninguna instancia estatal.

Loyola recordó que, durante una visita oficial del gobernador regional a Milpo, en abril del año pasado, la autoridad se comprometió públicamente a priorizar el proyecto con recursos de impuestos, pero dicha promesa no se ha cumplido hasta ahora. “Ya se nos va el año, y la obra sigue sin empezar”, expresó con frustración.

Temporada de lluvias agrava el riesgo y acelera la exigencia

La cercanía de la temporada de lluvias ha elevado la preocupación entre los padres de familia. Según indicó Wilmer Loyola, las condiciones de las aulas temporales —algunas de ellas armadas con estructuras de madera y techos de calamina— no garantizan protección ni seguridad para los escolares. “Estamos expuestos, y nadie nos escucha. Lo que más nos indigna es que ya está aprobado el expediente. ¿Qué más falta?”, cuestionó.