La presidenta de la República, Dina Boluarte, fue recibida con fuertes protestas durante su visita a la región de Piura este jueves 5 de septiembre. La mandataria, quien viajó a Sullana para inaugurar una institución educativa y un centro de salud, enfrentó el rechazo de la población local, que manifestó su descontento lanzando piedras y palos a su comitiva.
La visita de Boluarte a la región norteña estuvo marcada por la indignación de los piuranos, quienes exigieron su renuncia debido a la creciente inseguridad ciudadana que afecta la zona, así como por los presuntos casos de corrupción que la rodean. La salida de la presidenta del colegio fue caótica, con decenas de personas, muchas de ellas familiares de víctimas de la delincuencia, lanzando insultos y proyectiles. Uno de estos objetos impactó en una de las camionetas de la Policía Nacional del Perú (PNP) que custodiaba el recorrido de Boluarte, así como a los ministros de Salud, César Vásquez, y de Educación, Morgan Quero, quienes la acompañaban.
Sullana ha sido una de las ciudades más afectadas por la criminalidad en la región, lo que ha agudizado las tensiones. En su llegada al Asentamiento Humano El Obrero, Boluarte fue recibida por una multitud que demandaba mayor seguridad y acciones concretas ante el aumento de la violencia. Además, los manifestantes reclamaron mejoras en los servicios de agua potable y alcantarillado, necesidades urgentes que no han sido atendidas. A pesar de las protestas, la presidenta no dialogó con los presentes, lo que dejó sus demandas sin respuesta.
Las protestas no solo incluyeron a familias afectadas por la delincuencia, sino también a agricultores y residentes de diversas zonas, quienes se unieron para expresar su descontento con la situación actual de la región y exigir soluciones inmediatas.




