El expresidente Pedro Castillo será juzgado por los delitos de rebelión y conspiración tras el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022. El juez supremo Juan Carlos Checkley rechazó las solicitudes de archivo presentadas por la defensa de Castillo y los exministros Aníbal Torres y Betssy Chávez, quienes también serán sometidos a juicio.
La Fiscalía ha solicitado 34 años de prisión para Castillo, 25 años para Chávez y 15 años para Torres. Además, otros exfuncionarios como los exministros Willy Huerta y Roberto Sánchez, junto con oficiales de la Policía Nacional, también enfrentan cargos y participarán en el proceso judicial. La próxima audiencia, programada para el 17 de septiembre, evaluará las pruebas y testimonios que definirán el curso del juicio.
Además de los cargos por rebelión, Castillo está siendo investigado por presunta corrupción durante su mandato. Se le acusa de encabezar una red criminal, tráfico de influencias y colusión, lo que podría aumentar su condena a más de 31 años de prisión. A pesar de estas acusaciones, el exmandatario sigue defendiendo su inocencia y asegura que su declaración del 7 de diciembre no fue un acto delictivo.
El juicio es un paso clave en la investigación de su gobierno, marcado por acusaciones de abuso de poder y corrupción.




