Rashford y Joan García, habilitados a último momento por LaLiga, disponibles para el partido contra el Mallorca.

La expectación crece en Barcelona ante la posibilidad de ver a Joan García y Marcus Rashford debutar con la camiseta blaugrana en el enfrentamiento de esta tarde contra el Mallorca en Son Moix (19.30 horas, Movistar). LaLiga formalizó durante la madrugada la inscripción del joven portero, mientras que la del afamado delantero inglés se materializó durante la mañana del sábado. Estas inscripciones estuvieron condicionadas a la aprobación por parte de la patronal de la lesión de larga duración de Ter Stegen, que abre un espacio para García en la plantilla, así como al aval de siete millones de euros presentado por la directiva de Laporta, un movimiento clave para equilibrar las cuentas y permitir la incorporación de Rashford. El club, no obstante, aún tiene desafíos pendientes con respecto a la situación de Gerard Martín, Bardghji, Marc Bernal, Héctor Fort y la renovación de Szczęsny. Es decir, el último de los tres refuerzos del verano, tres canteranos, más la renovación del guardameta polaco.

Según el reportaje de El País, la entidad catalana depositaba sus esperanzas en resolver sus problemas con el ‘fair play’ financiero a través de la validación por parte de una auditora de los asientos VIP del Camp Nou, cuya venta se realizó el pasado diciembre. Sin embargo, a pesar de la inminente inauguración del nuevo estadio, el club no logró solventar completamente su prolongado desajuste con el control financiero, un obstáculo que persiste desde el verano de 2021. Ante la imposibilidad de operar bajo la regla del 1:1 impuesta por LaLiga, el Barcelona se ha visto forzado a explorar vías alternativas para asegurar la inscripción de sus nuevos jugadores.

La llegada de Joan García, tras el pago de los 25 millones de euros de su cláusula de rescisión al Espanyol, se concretó gracias a la lesión de larga duración de Ter Stegen. Este proceso, sin embargo, no estuvo exento de complicaciones. Inicialmente, el portero alemán mostró reticencias a firmar el parte médico que el club debía presentar a LaLiga, evidenciando su descontento con la situación. Finalmente, el club logró persuadir a Ter Stegen, permitiendo que LaLiga aprobara la baja prolongada del guardameta, estimada en cinco meses, y facilitando así la inscripción de García para toda la temporada. Este movimiento estratégico permitió al Barcelona contar con un refuerzo en la portería ante la ausencia prolongada de su portero titular.

“Para mí es una situación que no me hace estar demasiado contento. Confío en el club, pero tenemos que esperar. La temporada pasada ya fue así y salió bien. Nos centramos en lo que está en nuestras manos”, declaró el entrenador Flick el viernes, anticipando la resolución del caso de Joan García, aunque aún persistía la incertidumbre sobre la inscripción de Rashford. Estas declaraciones reflejan la presión que el técnico alemán ejerció sobre la directiva para asegurar la incorporación de ambos jugadores. Informaciones provenientes del club sugieren que la insistencia de Flick fue determinante para la gestión urgente del aval de siete millones por parte de la junta. Algunos directivos preferían esperar a que el club recuperara la regla del 1:1 tras la validación de los asientos VIP. Sin embargo, la urgencia de Flick por contar con Rashford, ante la lesión de Lewandowski y la falta de ritmo de Ferran Torres, impulsó la decisión. El aval, junto con la renovación de Koundé y “otros detalles”, según fuentes del club, allanaron el camino para la inscripción del delantero inglés, fortaleciendo así la plantilla de cara a la temporada. La situación financiera del club, agravada por los gastos de la remodelación del Camp Nou y las restricciones impuestas por el ‘fair play’ financiero, ha obligado a la directiva a buscar soluciones creativas para poder incorporar nuevos jugadores y mantener la competitividad del equipo. El Barcelona, además, enfrenta una creciente competencia de otros clubes europeos con mayor capacidad financiera, lo que dificulta aún más la tarea de reforzar la plantilla.