El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, justificó este miércoles la reciente operación de desalojo en Santiago de Surco, que afectó a más de 100 familias de la urbanización La Ensenada, con el objetivo de liberar terrenos para la construcción de la Vía Expresa Sur. Este proyecto, según López Aliaga, busca mejorar la conectividad de la ciudad permitiendo un tránsito más eficiente entre el sur de Lima y la Panamericana Sur. En sus declaraciones, el alcalde subrayó que no se puede permitir la construcción de edificaciones ilegales en terrenos destinados a vías metropolitanas y señaló que estos desalojos responden a una necesidad de “ordenar la ciudad”.
Prioridad para el “bien común” y crítica a edificaciones irregulares
López Aliaga fue enfático al afirmar que el objetivo de estos desalojos es priorizar el “bien común”, permitiendo la construcción de una vía rápida que lleva décadas en espera. “Tenemos una ordenanza que prioriza el bien común, que es tener conectividad rápida para llegar a la Panamericana Sur desde Barranco”, sostuvo el alcalde en un acto oficial, según un informe de Luis Paucar para Infobae. Agregó que en una ciudad como Lima, de casi 13 millones de habitantes, es fundamental respetar las áreas metropolitanas para evitar el caos urbano. “Una persona no puede poner una casa, una covacha o un edificio, inclusive, en una vía metropolitana. Esto es orden y es una medida de beneficio para todos”, señaló.
Además, López Aliaga recalcó que los terrenos designados para vías metropolitanas deben cumplir su propósito y que ninguna autoridad distrital tiene el derecho de otorgar licencias en estas áreas ni destinar fondos para obras que interfieran con el uso de dichos espacios. Según el alcalde, su gestión está comprometida con la implementación del proyecto y la reorganización de la ciudad para mejorar la movilidad urbana.
Cuestionamientos a la prensa por enfoques “manipuladores”
En sus declaraciones, López Aliaga dirigió duras críticas a la prensa, señalando que ciertos medios han difundido información con un enfoque que, a su juicio, busca manipular la opinión pública al mostrar imágenes de animales o situaciones emocionales que desvían la atención de lo que considera la verdadera importancia de los desalojos. “Me da cierta vergüenza cierta prensa que pone como noticia el ‘sentimentalismo’, no ayudando al vecino a salir porque está obstruyendo el desarrollo de la ciudad, sino que van y hacen un reportaje de un gatito dentro de una casa que está siendo demolida. ¡Ay, qué lástima el gatito! Mover el feeling es manipulación, eso no es periodismo”, comentó el alcalde, en un discurso donde enfatizó la necesidad de educar a la población sobre los beneficios de la obra.
López Aliaga también subrayó que las obras de infraestructura, como la Vía Expresa Sur, representan un bien mayor que se traduce en una mejora para todos los ciudadanos y aseguró que este proyecto fue parte de su plan de gobierno. Pidió a los medios que “eduquen a la población” sobre los beneficios a largo plazo de la infraestructura metropolitana.
Impacto del desalojo en las familias de La Ensenada
La operación de desalojo ejecutada por la Municipalidad de Lima afectó a al menos 100 familias, incluyendo menores y personas mayores, quienes se vieron obligados a desalojar sus viviendas construidas en terrenos públicos. Los afectados denunciaron que la acción se llevó a cabo sin una notificación previa adecuada, lo que les dejó sin tiempo para encontrar nuevas alternativas de vivienda. Muchos de los residentes, algunos de ellos arrendatarios que habían pagado por adelantado, enfrentan ahora una situación de incertidumbre sin un lugar donde establecerse.
La municipalidad dispuso camiones para ayudar con el traslado de las pertenencias de los desalojados, aunque algunos vecinos afirmaron que el proceso fue abrupto y caótico. “Todo esto va a salir, han venido matones y han destruido la parte de la luz”, comentó una residente afectada, quien también relató que las demoliciones ocurrieron en presencia de menores de edad. Según su testimonio, al menos una persona resultó herida y fue trasladada al hospital tras los enfrentamientos con el personal encargado de las demoliciones. Esta acción ha generado un clima de tensión en la comunidad y algunos posesionarios han presentado denuncias contra el alcalde por la demolición de viviendas y el uso de presunta violencia en el operativo.
El reto de la Vía Expresa Sur y las dificultades de implementación
El proyecto de la Vía Expresa Sur, que promete aliviar el tráfico caótico de Lima al conectar el sur de la capital con el centro de la ciudad de manera más eficiente, es una obra pendiente desde hace más de 60 años. La implementación de este proyecto ha enfrentado diversos obstáculos a lo largo de las décadas, incluyendo problemas financieros, cambios en los planes de desarrollo urbano y disputas legales sobre los terrenos. Para la gestión de López Aliaga, la Vía Expresa Sur es una obra prioritaria que permitirá aliviar la congestión vehicular y mejorar la calidad de vida de los limeños. Sin embargo, el desalojo reciente ha vuelto a poner de manifiesto las tensiones que surgen cuando se cruzan los intereses de desarrollo urbano y las necesidades de la población.
En respuesta a las críticas, López Aliaga afirmó que su administración respetará los derechos económicos de los afectados y que los compensará conforme a lo establecido en la normativa vigente. Sin embargo, el alcalde no precisó los detalles de las compensaciones o de un posible programa de reubicación para las familias desalojadas, quienes ahora enfrentan dificultades para encontrar una solución habitacional a corto plazo.
Opiniones encontradas y la importancia de la planificación urbana
La situación en La Ensenada evidencia la complejidad de equilibrar el desarrollo de infraestructura con las necesidades de la población. Mientras que López Aliaga y sus partidarios consideran la Vía Expresa Sur como una vía de desarrollo necesaria para mejorar el flujo vehicular en Lima, organizaciones sociales y algunos vecinos ven el proyecto como una medida que prioriza el crecimiento urbano a costa de la seguridad y estabilidad de comunidades ya establecidas.
La ejecución de proyectos de infraestructura de gran envergadura requiere un enfoque que considere no solo los beneficios generales para la ciudad, sino también los derechos y necesidades de las personas afectadas directamente. Expertos en planificación urbana han señalado la importancia de realizar estudios de impacto social y establecer programas de compensación y reubicación antes de iniciar proyectos de esta magnitud. En el caso de La Ensenada, la falta de un plan integral de reubicación ha dejado a decenas de familias en una situación precaria y sin un respaldo claro por parte de las autoridades.




