Quien a los 22 años hackeó iPhones y chantajeó a Apple ahora encabeza la batalla contra el fraude

El mundo de la ciberseguridad, a menudo asociado a la **vulnerabilidad**, nos presenta casos donde los límites entre la ilegalidad y la reinvención se difuminan. Un ejemplo paradigmático es el de Kerem Albayrak, quien en 2017, con tan solo 22 años, intentó extorsionar a Apple tras jactarse de haber vulnerado millones de cuentas de iCloud, demostrando la capacidad de actores maliciosos para poner en jaque incluso a las corporaciones más robustas. Ahora, seis años después, su trayectoria da un giro inesperado al ser nombrado director empresarial de OPAC Global, una compañía especializada en la lucha contra el fraude financiero.

Según la investigación publicada por El Comercio, Albayrak, de origen turco y residente en el Reino Unido, lideraba el grupo de hackers autodenominado “La Familia Turca”.

El joven Albayrak amenazó con hacer pública información sensible de entre 250 y 300 millones de cuentas de usuarios de iPhone y iPad, exigiendo a Apple el pago de 75.000 dólares en criptomonedas o 100.000 dólares en tarjetas de regalo de iTunes a cambio de su silencio. La audaz extorsión no tuvo éxito; Apple, en lugar de ceder al chantaje, notificó el incidente a las autoridades británicas, dando inicio a una investigación que culminaría con el arresto de Albayrak.

La Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) del Reino Unido llevó a cabo una investigación exhaustiva que descartó la vulneración directa de los sistemas de Apple. Se determinó que los datos a los que Albayrak afirmaba tener acceso provenían, en realidad, de brechas de seguridad previas en servicios de terceros, muchos de los cuales ya se encontraban inactivos. Este detalle subraya la importancia de la seguridad en la cadena de suministro digital y la necesidad de proteger la información en todos los niveles.

En 2019, Albayrak se declaró culpable de chantaje y otros delitos relacionados con el acceso no autorizado a sistemas informáticos. Fue condenado a una pena de prisión condicional de dos años, 300 horas de trabajo comunitario y un toque de queda electrónico de seis meses. Esta sentencia refleja la seriedad con la que las autoridades británicas abordan los delitos cibernéticos y la necesidad de disuadir este tipo de actividades.

La reinserción de Albayrak en el mundo laboral se produce en 2023, cuando OPAC Global le ofrece el puesto de director empresarial. La empresa, especializada en la investigación y prevención del fraude financiero, argumenta que su experiencia y conocimientos informáticos pueden ser valiosos para combatir las actividades ilícitas. OPAC Global destaca el compromiso de Albayrak con la transparencia y la colaboración con las autoridades, buscando transformar su pasado en un activo para el futuro de la compañía. Este giro profesional abre un debate sobre la redención y la posibilidad de reconducir talentos informáticos hacia fines constructivos.

OPAC Global, a principios de 2025, expandió su alcance con la apertura de oficinas en Tel Aviv, reforzando su presencia en centros financieros clave como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Australia. La firma busca ofrecer asesoramiento especializado en la recuperación de activos y la prevención de fraudes a escala global, utilizando la experiencia de su equipo para proteger a empresas e individuos de las crecientes amenazas cibernéticas. La contratación de Albayrak y la expansión de OPAC Global demuestran una creciente demanda de expertos en ciberseguridad y una necesidad de abordar el fraude financiero con enfoques innovadores.