LA VOZ DE LA MUJER
Denesy Palacios Jiménez
9.4.24
Estamos presenciando cómo se agudiza cada vez más el escenario político, y es que en este contexto los niveles de diálogo son casi nulos, como debería darse en toda nación que se jacta de tener un sistema democrático, y cuando alguien se moviliza para protestar arguyen que se atenta contra la institucionalidad y el régimen democrático, cuando son el gobierno central y el congreso, los que constantemente están modificando no solo leyes sino la misma carta magna, siendo eso incumbencia de una asamblea constitucional , por lo tanto no es función de los legisladores actuales hacer tantas modificaciones a nuestra constitución a espaldas del pueblo peruano.
Dentro de toda esta crisis lo más afectado es el presupuesto. Es la provisión de bienes y servicios públicos de calidad que contribuyan al bienestar de la población y favorezcan la reducción de la pobreza y las brechas de desarrollo que afectan a los ciudadanos y ciudadanas en nuestro país. Nada de esto vemos, sino al contrario, una improvisación y un beneficio unilateral para aquellos que fungen de gobernantes y congresistas.
Y lo más indignante es el desconocimiento que esta élite o casta sobre gestión, planificación y desarrollo, y cada vez lo que buscan es perpetuarse en el poder. Se entiende que el presupuesto público, es un instrumento de gestión del estado por medio del cual se asignan los recursos públicos sobre la base de una priorización de las necesidades de la población. Estas necesidades son satisfechas a través de la provisión de bienes y servicios públicos de calidad para la población financiadas por medio del presupuesto. Es la expresión cuantificada, conjunta y sistemática de los gastos a atender durante el año fiscal, por cada una de las entidades que forman parte del sector público y refleja los ingresos que financian dichos gastos.
No se atiende las demandas porque no hay priorización de las necesidades que tenemos que atender a la población para brindarle bienestar; importa poco o nada que no haya crecimiento económico, y solo crece el endeudamiento, porque no se tiene una noción que tenemos que gastar para el desarrollo social y humano de la población, no es posible que todavía tengamos carreteras de una sola vía, que ponen en riesgo la vida de quienes transitan por ellas; no es posible que se esté incrementando el porcentaje de tuberculosis, producto de la mala alimentación y el pésimo servicio de salud que tenemos, incluso se ha prohibido que las farmacias vendan medicamentos genéricos, que son los que están al alcance económico de un gran sector de la población, n se dan cuenta que lo artículos de primera necesidad cada vez suben más, que tenemos la gasolina más cara y encima de ello los peajes más caros, porque solo les importa los arreglos que hacen, y los ingresos bajo la manga que esto les genera, pues lejos de defender nuestros recursos, como el caso de nuestra amazonia, está dando leyes que atentan contra ella con la famosa ley de forestación, y es lógico, son personas que no conocen la realidad del pais y les importa un bledo que aquello perjudica a nuestros grupos étnicos amazónicos y al medio ambiente en general. Por supuesto que el problema no es el Estado, sino el gobierno; al parecer nos hemos acostumbrados, a que esta mayoría congresal haga y deshaga a su antojo las normas, generando la instabilidad no solo política, sino social, económica y jurídica, hacen sus componendas para privilegiarse y gozar de impunidad, porque lastimosamente no solo son personas sin ninguna preparación para hacer gestión pública y legislar y fiscalizar en favor de los peruanos, sino que se han convertido en mercachifles de la política y cada voto tiene su precio, su prebenda o su beneficio.
Los llamados a todos los peruanos se están escuchando de varios protagonistas para no tener que soportar en silencio tanta ignominia.




