La región de Huánuco está en la antesala de un futuro próspero, impulsado por la inminente inauguración del puerto de Chancay, prevista para el próximo mes. Este puerto, siendo el más cercano a nuestra región, se convertirá en un eje estratégico para el comercio, abriendo nuevas oportunidades tanto para importaciones como exportaciones. Sin embargo, para aprovechar plenamente esta ocasión, es esencial mejorar las vías de comunicación que conectan Huánuco con la costa, especialmente la ruta Huánuco-Yanahuanca-Oyón.
Este corredor vial, que atraviesa una altura moderada de 3700 metros en la zona de los bosques de rocas cerca de Oyón, representa una alternativa crucial. Al evitar las altitudes extremas de otras cordilleras, como la de Ticlio, no solo acorta el trayecto hacia la costa, sino que también reduce los riesgos de salud asociados con la altitud, lo que beneficia especialmente a niños y adultos mayores. Además, esta vía descongestiona la sobrecargada carretera central, ofreciendo un camino más eficiente para el transporte terrestre.
La región de Huánuco se verá significativamente favorecida con esta nueva conexión. Productos emblemáticos como el café de Aucayacu y Tingo María, o la papa de la provincia de Pachitea, podrán llegar con mayor facilidad a los mercados costeros y, desde allí, al mundo. El flujo de exportaciones crecerá, y con él, las oportunidades para los productores locales. Asimismo, las importaciones nutrirán el mercado regional, impulsando la economía local.
Este proyecto no solo beneficiará a Huánuco, sino también a regiones vecinas como San Martín, Ucayali y Loreto, que podrán utilizar esta ruta para conectar la selva con la costa. Además, sectores clave como la minería, la agricultura, la ganadería y la pesca tendrán una vía más directa para comercializar sus productos, lo que convertirá a Huánuco en un eje económico clave para el Perú.
Es crucial que este avance no sea visto como una oportunidad pasajera. Huánuco debe estar preparado para asumir este reto y aprovecharlo al máximo. El primer paso, y quizás el más urgente, es culminar la carretera hacia la costa. Solo así podremos asegurar que este progreso se materialice en crecimiento económico, en un futuro mejor para nuestros niños, y en nuevas oportunidades para nuestros jóvenes, quienes podrán acceder a la tecnología y el conocimiento que tanto necesitamos.




