El fin de semana el gobernador Rubén Alva inauguró el puente carrozable de Cashapampa, en Monzón, una obra que demoró más de 5 años en su ejecución por problemas generados desde su adjudicación en el gobierno de Jorge Espinoza y que no pudo solucionar la gestión de Luis Picón.
El puente logró culminarse pero sigue pendiente que el Gorehco recupere los más de 3 millones de soles que entregó al Consorcio Vial Monzón, que en 2010, al final del gobierno de Espinoza, se adjudicó la obra por S/ 5 millones 172 mil. Durante la gestión de Picón, el consorcio recibió un adelanto de 3 millones 200 mil soles avalado por ilegales cartas fianza de Coopex.
Tras recibir el adelanto, el Consorcio Vial Monzón abandonó la obra. Más tarde se conocería que autoridades de Cashapampa firmaron un acta haciendo ver que la obra tenía avance físico lo que sirvió al consorcio para recibir el dinero.
Picón adjudicó la obra al Consorcio Cashapampa que también abandonó el proyecto. Recién en la gestión de Rubén Alva el puente logró culminarse después de un año de construcción.
Ahora los dos consorcios están pidiendo ser indemnizados con más de S/ 2 millones. Vial Monzón pide S/ 1 millón 925 mil y Cashapampa S/ 1 millón 225 mil soles, según informó el procurador al consejo.
El consejero Máximo Mayo señaló que el Gorehco debe recuperar los S/ 3 millones entregados a la empresa. “No puede haber borrón y cuenta nueva”, señaló pidiendo que se denuncie a los responsables de los adelantos. Destacó que la culminación de la obra beneficiará a los productores de esa parte de Monzón que ahora podrán sacar sus productos a otros mercados.



