Proyecto Laguna Viña del Río: Presenta 22 observaciones alertando deficiencias estructurales y ambientales y sin respuesta

El proyecto de la Laguna Viña del Río, promovido por el Gobierno Regional de Huánuco, enfrenta un serio cuestionamiento técnico e institucional por parte del Colegio de Ingenieros del Perú – sede Huánuco, que ha denunciado públicamente la falta de respuestas oficiales, serias inconsistencias en su diseño y una preocupante ausencia de transparencia.


Según manifestó el director zonal institucional de la orden profesional, Fernando Espinoza Soto, el gremio presentó 22 observaciones formales el pasado 29 de septiembre, alertando sobre deficiencias estructurales, ambientales y económicas que —según indicó— comprometerían la calidad, eficiencia y pertinencia de la obra. Hasta el cierre de esta edición, afirmó que no han recibido respuesta oficial de parte de los funcionarios regionales responsables del proyecto.


“Lo más grave”, declaró Espinoza, “es que este proyecto fue expuesto por un profesional que no elaboró el perfil técnico, y que el acceso al expediente se nos dificultó desde el inicio”. Según explicó, el enlace para descargar el formato de revisión se encontraba oculto dentro de un video, impidiendo inicialmente una participación técnica oportuna.


Cuestionan uso de materiales caros
Entre las principales observaciones presentadas por el Colegio de Ingenieros destaca la falta de justificación técnica para el uso de geomembranas, material cuyo empleo —según insistieron— debe estar sustentado en estudios de suelo de carácter obligatorio, elaborados por el mismo proyectista. “Sin pruebas de laboratorio, todo queda en supuestos”, sostuvo Espinoza.


Además, el gremio objetó el elevado costo de los muros de contención, cuya partida asciende a cinco millones de soles dentro del presupuesto general. La entidad técnica cuestionó la necesidad de este tipo de estructura sin contar con un análisis comparativo que evalúe alternativas más viables. “Estamos hablando de recursos públicos, no de una obra privada”, remarcó el vocero.


Otro punto que generó controversia es la propuesta de implementar un cerco vivo alrededor de toda la laguna, cuya función sería impedir el ingreso de personas externas. Para Espinoza, esta solución “no tiene lógica ni valor arquitectónico”. Según afirmó, no solo es ineficaz desde el punto de vista funcional, sino que resulta contraproducente para la estética del espacio público.


Doble rol del consorcio genera alarma
Una de las alertas más graves formuladas por el Colegio de Ingenieros se refiere al doble rol que asumiría el consorcio responsable, ya que —según indicaron— estaría a cargo tanto de la elaboración técnica como de la ejecución de la obra. Esta situación, advirtió Espinoza, “abre la puerta a un posible conflicto de interés si no existe una supervisión técnica externa e independiente”.


El vocero también lamentó la ausencia de un capítulo ambiental en el expediente expuesto por los funcionarios, a pesar de tratarse de una intervención urbana que involucra cuerpos de agua y zonas verdes. “Estamos en Semana Forestal y no se considera el componente ambiental; eso es inadmisible”, apuntó.


Debido a compromisos institucionales, el capítulo de Ingeniería Ambiental del Colegio no pudo participar de la revisión técnica, lo cual —según informó— dejó una evaluación pendiente en un tema de alta sensibilidad ecológica.


Obra sin identidad local
En su intervención, Espinoza también criticó que el diseño de la laguna no contenga elementos históricos, paisajísticos ni culturales que representen a Huánuco. A su juicio, este tipo de proyectos deberían ser más que intervenciones funcionales: deben tener “alma y pertenencia”, reflejando la identidad regional.


El ingeniero remarcó que los proyectos urbanos de esta escala deberían ser ejecutados por la Municipalidad Provincial, no por el Gobierno Regional, ya que se trata de un espacio local de uso directo para los ciudadanos huanuqueños. “Hay un exceso de protagonismo institucional cuando lo que se necesita es eficiencia técnica”, comentó.


Finalmente, advirtió sobre el poco involucramiento de profesionales huanuqueños en las etapas del proyecto, lo que, según afirmó, va en contra de las políticas de fortalecimiento del capital humano local. “Tenemos ingenieros con capacidad comprobada en la región, pero no han sido tomados en cuenta”, expresó.


Colegio exige respuesta formal
En medio del silencio institucional, el Colegio de Ingenieros adelantó que de no recibir respuesta directa sobre el destino de sus observaciones, solicitarán una reunión con el área de Infraestructura del Gobierno Regional para exigir explicaciones formales.


“Las observaciones no son un trámite más; son alertas profesionales con impacto ciudadano. El Gobierno Regional debe responder con argumentos técnicos, no con silencio”, puntualizó Espinoza.


La institución también hizo un llamado a los medios de comunicación y a la ciudadanía para que ejerzan vigilancia activa sobre este y otros proyectos de infraestructura pública en Huánuco. “La fiscalización no es un favor, es un derecho”, concluyó.