Un grupo de trabajadores del Hospital Regional Hermilio Valdizán en Huánuco, realizó una manifestación exigiendo la permanencia del doctor Fernando Amblodegui en el cargo de director ejecutivo. Los manifestantes, en su mayoría miembros de cinco sindicatos del hospital, aseguraron que su gestión ha sido clave en la estabilidad laboral y la mejora de las condiciones hospitalarias.
Según los voceros de la protesta, el cambio de Amblodegui fue decidido arbitrariamente por el Gobierno Regional de Huánuco y la Dirección Regional de Salud (Diresa), sin tomar en cuenta la opinión de los trabajadores. “Hemos trabajado de manera coordinada con el doctor Amblodegui y hemos logrado avances importantes en la negociación colectiva. No queremos que impongan a alguien de afuera que no conoce nuestra realidad”, expresó Roger Ríos, representante sindical.
Natalia Medrano, otra de las voceras, enfatizó la preocupación del personal: “No queremos turistas en nuestro hospital. La gestión de Amblodegui ha protegido las plazas laborales y promovido una administración más eficiente. No podemos permitir que, por intereses políticos, nos impongan a otro director.”
Cuestionamientos a la gestión de Amblodegui
Pese al respaldo sindical, otro grupo de médicos del hospital ha expresado su descontento con la administración de Amblodegui. Entre las críticas más relevantes están:
- Demoras en cirugías y atención médica: Según fuentes internas, hay más de 100 pacientes en lista de espera para operaciones, sin una solución clara por parte de la dirección.
- Manejo de turnos y ausencias injustificadas: Documentos internos revelan que algunos médicos, incluyendo el presidente del cuerpo médico, Santiago Ortiz Jhony, solo trabajan 13 días al mes y realizan principalmente guardias diurnas. Lo mismo ocurre con varios cirujanos, lo que ha generado un colapso en la atención quirúrgica.
- Falta de transparencia en la gestión: Se han denunciado irregularidades en la asignación de recursos y personal dentro del hospital, favoreciendo a ciertos grupos sin seguir procesos meritocráticos.
Un grupo de trabajadores ha señalado que estas falencias justifican un cambio de administración. “No se trata de un tema político, sino de eficiencia. Hay problemas estructurales en la gestión actual que deben ser corregidos”, indicó un médico que prefirió mantener el anonimato.
Los manifestantes también expresaron su desconfianza hacia el doctor Barrera, funcionario de la Diresa, a quien acusan de ignorar sus demandas. “Hemos intentado dialogar, pero solo nos dan respuestas evasivas. Si no nos escuchan, tomaremos medidas más drásticas”, advirtió Hugo Samuel Espinoza, otro dirigente sindical.




