Los pescadores artesanales de Puerto Malabrigo, en La Libertad, protagonizaron una protesta masiva bloqueando el acceso al muelle y quemando llantas, denunciando el impacto económico por la caída del precio de la anchoveta. Con una tonelada valorada actualmente en 300 soles, una reducción superior al 20 % respecto a 2023, los pescadores consideran este precio insuficiente para cubrir costos y sostener a sus familias.
“Estamos enfrentando una situación crítica”, manifestó Ana Ramírez, vocera del gremio pesquero. Los manifestantes demandan un precio base justo, subsidios temporales y mayor regulación estatal para enfrentar la crisis.
Aunque el gobierno proyecta una temporada de pesca favorable con una cuota de 2,5 millones de toneladas y un potencial de exportaciones de 1.350 millones de dólares, la realidad en Puerto Malabrigo es distinta. Pese a la biomasa saludable de 8 millones de toneladas según el Imarpe, los pescadores denuncian falta de transparencia en la fijación de precios por parte de las empresas.
El sector pesquero enfrenta, además, desafíos estructurales como la sobreexplotación del recurso y condiciones laborales precarias. La anchoveta, clave para la producción de harina y aceite de pescado, es esencial para la economía local y mundial, pero su sostenibilidad está en riesgo.
Los pescadores han solicitado reuniones con el Ministerio de Producción para discutir soluciones, mientras advierten que intensificarán sus protestas si no reciben una respuesta concreta.




