Todavía no está muy claro quiénes son todos los candidatos de las diferentes agrupaciones políticas, puesto que son solo seis las agrupaciones políticas regionales inscritas para las próximas elecciones regionales y municipales, y los representantes de las agrupaciones políticas se han entrevistado con todos los posibles candidatos habidos y por haber, con el objetivo de conseguir buenos cuadros.
La personas ajenas a la política simplemente no pueden imaginar todos los “arreglos” que se negocian tras bambalinas. Sin embargo, se hacen puesto que atrás quedó el compartir y practicar una ideología y principios para participar en cierta agrupación política. Ahora lo que prima para un gran porcentaje de candidatos actuales es el “cómo es” o “cuánto hay”. ¿Cuánto me vas a pagar si voy en tu lista?, es lo que primero que preguntan algunos personajes que pretenden llegar a un sillón ya sea distrital o provincial.
Esa es la realidad actual: candidatos que literalmente se prostituyen con el mejor postor para ponerse la “camiseta” que este quiera. No le interesa para nada las propuestas, el plan de gobierno o alternativas de solución a los problemas que nos aquejan; más bien, creen que es una pérdida de tiempo, lo que interesa es hacer plata. La política se ha convertido en un negocio de intereses personales bastante lucrativo, eso lo deberíamos saber todos.
Este panorama es muy preocupante cuando se analiza los efectos sociales. Al tener una gran mayoría de candidatos con poco compromiso para con sus comunidades, es más que probable que el beneficio que consiga sea personal y no del pueblo, como ya la historia lo ha demostrado. Recordemos que vamos a elegir a la persona que va a representar a nuestra comunidad; procuremos que sean intereses colectivos para el desarrollo. Una vez más: “Informémonos antes de votar”.



