Promoviendo la lectura

En un mundo cada vez más dominado por la tecnología y la inmediatez, es imprescindible recordar la importancia de la lectura como una actividad enriquecedora y transformadora. Sin embargo, en el Perú nos enfrentamos a un desafío preocupante: somos uno de los países con menor índice de lectura. Según datos de expertos, el peruano promedio apenas lee un libro al año, una cifra alarmante que refleja una falta de hábito lector y una ausencia de promoción de la cultura del libro en nuestra sociedad.

Recientemente, tuvimos el privilegio de presenciar un evento sin precedentes en la localidad de Obas, donde la profesora Liz Moya, junto con el director Rodiz Narciso, el grupo de profesores y los estudiantes del Centro Educativo Inca Pachacútec, organizó el primer encuentro de escritores. Este acto demostró que nada es imposible cuando se tiene determinación y se busca fomentar la cultura.

Durante este encuentro, los escritores Andrés Jara, Luis Mozombite y Gino Damas fueron recibidos con entusiasmo por la población local, quienes vistiendo sus trajes típicos y entonando sus canciones tradicionales, los acompañaron hasta la municipalidad y el colegio Inca Pachacútec, donde se llevó a cabo un enriquecedor conversatorio. Estos escritores, reconocidos en el ámbito literario, compartieron su experiencia y conocimiento con los asistentes, dejando un mensaje claro: la lectura es una actividad que debemos promover y difundir en nuestro país.

Andrés Cloud, uno de los escritores invitados, hizo hincapié en la triste realidad de que en el Perú no se practica la lectura. Mientras que en otros lugares del mundo se leen de 22 a 24 libros al año en promedio, en nuestro país la falta de hábito lector se ha convertido en un problema cultural. Es hora de cambiar esta realidad y fomentar la lectura como una actividad esencial para el desarrollo individual y colectivo.

Luis Mozombite, por su parte, respaldó esta afirmación con estadísticas, señalando que Alemania, por ejemplo, tiene un promedio de lectura anual significativamente mayor. Estas cifras nos invitan a reflexionar sobre la necesidad de difundir la cultura de la lectura en nuestra región y, por ende, en todo el país.

Es alentador ver cómo iniciativas como la llevada a cabo en Ovas pueden ser un ejemplo para otros centros educativos. Invitar a escritores y poetas reconocidos no es una tarea imposible, solo se requiere establecer contactos, redactar una carta de invitación y generar relaciones. El impacto que esto puede tener en la comunidad educativa y en la población en general es invaluable.

Es fundamental que nuestros centros educativos no solo incluyan la comprensión lectora en el currículo como un requisito más, sino que realmente transmitan el amor por la lectura a través de los profesores. Necesitamos un enfoque renovado que motive a los alumnos a descubrir la magia de los libros y su capacidad para abrir puertas a nuevas realidades y conocimientos.