Principales Amenazas En El Interior Del Metaverso
Principales Amenazas En El Interior Del Metaverso

Principales amenazas en el interior del metaverso

El abanico de amenazas que pueden surgir en el metaverso es variado, aunque todas ellas se generan en un ámbito virtual, no real, pero con altas posibilidades de que terminen condicionando el comportamiento social. Podemos establecer tres ámbitos interrelacionados: el de la información, el del control y el de la regulación. En el primero de ellos, el metaverso puede ser utilizado como un espacio para recopilar información sobre amenazas potenciales, tanto internas, como externas, la supervisión de amenazas consideradas sospechosas, la desinformación y la propaganda con implicaciones en la seguridad nacional, la mitigación de campañas que podrían socavar la estabilidad o la confianza pública. La construcción de narrativas e imágenes de odio, mencionadas en el punto anterior, es un ejemplo de cómo a través de un entorno simulado se puede influir en la configuración de una percepción negativa sobre un grupo social determinado, como puede ser la inmigración, la raza, la religión, la pobreza e incluso el sexo.


Uno de los riesgos más prominentes radica en la manipulación de la identidad y la privacidad en este espacio virtual. Dado que los usuarios pueden adoptar avatares y pseudónimos, existe la posibilidad de que individuos malintencionados utilicen esta anonimidad para difundir contenido ofensivo o incitar al odio, lo que podría llevar a la estigmatización y criminalización de ciertos grupos sociales. Otro aspecto preocupante es la creciente dependencia de la realidad virtual en la sociedad, lo que podría dar lugar a la alienación y la desconexión del mundo real. La propaganda dirigida a grupos específicos podría aprovechar esta desconexión para manipular las percepciones y opiniones de los usuarios, exacerbando los prejuicios y promoviendo la polarización. Además, la recopilación masiva de datos en el metaverso plantea riesgos de vigilancia y manipulación que podrían utilizarse en campañas de desprestigio y criminalización. En este contexto, es fundamental que se implementen medidas de seguridad y regulaciones efectivas para mitigar estas amenazas y garantizar que el metaverso sea un espacio inclusivo y seguro para todos los usuarios.


En relación con el segundo ámbito, el del control, el metaverso podría convertirse en un componente crítico de seguridad de la infraestructura digital de un país. En este sentido, las agencias de seguridad estatales pueden involucrarse en garantizar la disponibilidad y la resiliencia de este tipo de infraestructuras ante posibles desafíos cibernéticos. La prevención de actividades ilícitas y la identificación de amenazas potenciales son esenciales para garantizar una seguridad digital, cada vez más imbricada en la vida pública y privada de las sociedades. También, en la seguridad virtual, el metaverso no tiene fronteras físicas, lo que plantea desafíos en términos de control de acceso y seguridad. Las agencias de seguridad nacional pueden tener un papel en la gestión de la seguridad fronteriza virtual para prevenir la entrada ilegal o actividades ilícitas en el metaverso.

El metaverso, además, es un espacio de gran interés para organizaciones terroristas que ven un espacio ideal para llevar a cabo acciones desradicalización.


El metaverso está suscitando inquietudes en relación con la actividad terrorista y las organizaciones del crimen internacional. El metaverso puede ser aprovechado por grupos terroristas y delictivos para coordinar operaciones, reclutar miembros y difundir su ideología de manera más eficaz y discreta. La naturaleza descentralizada del metaverso dificulta la supervisión y la identificación de estas actividades ilícitas, lo que plantea desafíos significativos para las agencias de seguridad de todo el mundo. Además, la creación y comercio de activos digitales como las criptomonedas no reguladas y bienes virtuales de alto valor pueden ofrecer una vía para el lavado de dinero y la financiación de actividades criminales y terroristas.


Por ello los Estados han de desempeñar un rol más activo en el desarrollo de marcos regulatorios y políticas públicas dirigidas a controlar la vida dentro del metaverso y poder tener un mínimo de seguridad jurídica. Ahora bien, la velocidad con la que está evolucionando la IA, y todas sus aristas, hace que sea muy complejo crear normas, aunque sean de mínimos, para regular una actividad que se desarrolla en un entorno que no es real, sino virtual.