Presunto feminicida con antecedentes desaparece tras muerte de joven universitaria en Huayllay

Indignación, dolor y profunda consternación ha generado la muerte de Jackelin Rosaura Meza (19), una joven universitaria hallada sin vida en un hotel del distrito de Huayllay, en la región Pasco. La víctima presentaba signos de estrangulamiento, según las primeras diligencias, y el principal sospechoso sería un sujeto con antecedentes por presuntos casos de feminicidio, quien actualmente se encuentra no habido.

El crimen se conoció en la víspera de Año Nuevo, cuando el cuerpo de la joven fue encontrado en una habitación de hospedaje. Jackelin Rosaura, natural de Huancayo y estudiante universitaria, había decidido buscar trabajo temporal durante sus vacaciones para poder continuar con sus estudios y apoyar económicamente a su familia. Era la segunda de cinco hermanos.

De acuerdo con el testimonio de sus familiares, la joven viajó a Huayllay el 27 de diciembre, luego de conseguir empleo como moza en un restaurante local. En el mismo establecimiento habría comenzado a laborar un sujeto identificado como Wilmer Rojas Solano, quien se desempeñaba como cocinero. Según la versión recogida por la familia, tras una reunión o celebración, el hombre habría acompañado a la joven hasta un hotel.

Al día siguiente, el sujeto habría abandonado el hospedaje solo. Horas después, al no presentarse la joven a trabajar, la dueña del restaurante inició su búsqueda y acudió a la comisaría de Huayllay, donde tomó conocimiento de que la Policía había intervenido en el levantamiento de un cuerpo sin vida en un hotel. Al acudir al lugar, se confirmó que se trataba de Jackelin Rosaura.

Familiares señalaron que la propietaria del restaurante increpó al cocinero por la desaparición de la joven y, al conocerse su muerte, volvió a exigirle explicaciones. En ese momento, el sujeto se dio a la fuga y desde entonces permanece desaparecido.

Lo más alarmante para la familia es que, tras conocer la identidad del presunto implicado, descubrieron que Wilmer Rojas Solano estaría vinculado a un feminicidio ocurrido en 2016 en San Jerónimo de Tunán y a un intento de feminicidio en 2024, hechos que habrían sido denunciados previamente.

La familia de Jackelin exige justicia, celeridad en las investigaciones y la inmediata captura del sospechoso, mientras las autoridades continúan con las diligencias. El caso ha reavivado el debate sobre la reincidencia, la falta de control y la protección efectiva de las mujeres, en un contexto donde la violencia feminicida sigue cobrando vidas.